Mostrando entradas con la etiqueta cuentos empolvados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos empolvados. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de octubre de 2013

CUENTOS EMPOLVADOS: NOCHE DE LUNA ROJA



NOCHE DE LUNA ROJA
Autora: Elizabeth Sogoviano ©copyright 2012

Es noche de brujas, esta noche como ninguna otra, merece contar una buena historia, como la que ocurrió la última vez que la luna se tornó roja ... 

El viento lo predijo con sus precavidos susurros y desesperados aullidos, lo habían avisado los inmensos nubarrones negros que se posaron sobre la ciudad cargados de relámpagos y truenos ... incluso se podían leer las advertencias en el fondo de las tazas de café, flotaban en el aromático vapor de las hojas de infusiones y se hacían más que evidentes en las barajas del tarot ... pero todas las señales fueron ignoradas, y cuando eso sucede, el destino se torna implacable y busca cumplir a como de lugar la ley más importante de la magia “TODO EL BIEN Y TODO EL MAL QUE HAGAS REGRESERÁ A TI POR TRIPLICADO”.
La suerte de cientos de magos y brujas que habían sido malvados ya estaba echada, y no había conjuro o poción alguna que pudiera salvarlos ... así debía ser, estaba escrito, y era lo justo. Pues por largo tiempo aquellos hechiceros habían abusado de su poder, y era hora de que pagaran por sus descuidos y prepotencia.

Todo había empezado la mañana del día de brujas, cuando los aquelarres se adentraron en el corazón del bosque para comenzar los preparativos de su gran celebración; por doquier se veían a brujas y magos por igual adornando las ramas de los altos árboles con faroles de vistoso papel y los senderos hacia la gran fogata estaban delineados con hermosas calabazas talladas.

En otra parte del bosque ya comenzaban a hervir los negros calderos de vino rojo endulzado con miel y aderezado con canela cardamomo y bayas de todos los colores, algunos magos llegaban ya con crujiente pan recién horneado y otras tantas brujas llegaban a vuelo de escoba con bellos canastos de frutas y toda clase de platillos deliciosos.
Pero en el rincón más alejado del bosque yacían en jaulas todos los animales que usaban los hechiceros para sus encantamientos.

Había un hermoso cuervo de un raro plumaje azulado, cuya jaula era tan pequeñita que nunca podía extender sus alas,y como sus plumas eran tan mágicas ya sólo tenía unas cuantas, pues el mago que lo capturó se las había arrancado casi por completo.
En otra jaula ya desvencijada estaba un sapo grande y cachetón que tenía demasiado calor, pues la dueña olvidó ponerle agua, y el sapo estaba a punto de llorar de sed.
Junto al sapo estaba un conejito blanco, esponjado y temeroso que se sobresaltaba con el menor ruido y sujetaba sus orejitas susurrando ¡uy que miedo! Y es que el mago que lo poseía le encantaba hacer el truco del conejo en el sombrero, pero siempre sacaba al animalito por las orejas y lo mostraba a una multitud que gritaba para luego ser empujado en esa jaulita en la cual no podía correr y ya había olvidado como se sentía recostarse en el pasto o cavar un agujero en la tierra ... también había serpientes, tarántulas y por supuesto muchos gatitos negros que ansiaban ser acariciados y acurrucarse en el regazo de alguna bruja buena, pero en cambio estaban en esas incómodas jaulas por horas y horas, solos sin nadie con quien hablar y cada luna llena les cortaban los bigotes o los hacían salir a espantar tan sólo para que alguna persona malhumorada les aventara un zapato.
Entre aquellas criaturas también se encontraba un grandioso buho blanco cuya cara semejaba a una luna llena, sin embargo, aquel no era un buho común y corriente él era el gran Lebenlicht, un mago de antiguo linaje y alto rango que había querido convertirse en buho para volar libre por el mundo y aprender el lenguaje de la luna, para ser el confidente del viento y conocer el nombre y la historia de los árboles y las plantas; pero antes de que pudiera terminar su primer vuelo fue capturado, enjaulado y despojado de su mágico plumaje, por ello no podía convertirse de nuevo en ser humano.

Pero a pesar de todo el gran mago Lebenlicht se alegraba de haber sido capturado, porque el destino lo llevó hasta allí para que ayudara a esos animalitos que no podían defenderse solos.
El mago sabía que en un día tan especial como el halloween la magia sería mucho más intensa y retornaria con el doble de poder para hacer justicia.
-            Hermanos queridos –decía el mago- estén tranquilos, los días de encierro, tristeza, maltrato y miedo se han terminado ...
-            un buho –interrumpió el cuervo- por más lindo que sea no puede ayudarnos, estas enjaulado igual que nosotros, a ti también te han cortado el plumaje de las alas ... tu alma también fue encerrada, y el brillo que aún poseen tus ojos se desvanecerá rápidamente, no hay nada que puedas hacer.
-            El destino –replicó el mago- se ha encargado de traerme hasta ustedes en este portentoso día, y no soy solamente un buho, soy un mago ... 
-            ¡Uy que miedo! –decía tembloroso el conejito en su jaula mientras sujetaba sus orejas con todas sus fuerzas-
-            ¡Por favor no teman! No todos los magos somos iguales.
-            ¡Croac, mentira! –respondió el sapo- todo lo que los magos y las brujas quieren ... croac... es aprovecharse de nosotros ...croac ... a ustedes no les importamos ... croac ... abusan  de nosotros ... croac ... no les basta con maltratarnos ... croac... tambien nos quitan nuestra libertad ... croac solo para cumplir sus caprichos y hacer su magia egoísta... croac.
-            Tienes toda la razón querido sapo ...
Cuando los animales escucharon aquellas palabras salir de los labios del mago se quedaron perplejos, nunca antes habían escuchado a ningún hechicero aceptar los crueles actos que cometían; entonces supieron que aquel mago hablaba con la verdad, supieron que podían confiar en el y creer sus palabras.
-            yo, el mago Lebenlicht, portador de la promesa del sol y de las tradiciones de la luna, les prometo que no volverán a sufrir, los protegeré no solamente con mis palabras, mi magia, y mis actos, sino con mi vida, pues ante los ojos de las estrellas todos los seres vivientes somos hermanos, todos portadores de las semillas del universo y por ende somos iguales ... y esta noche, la noche más mágica y excelsa del año, la magia actuará a su servicio. Esta noche es su noche.

Entonces, los animales, más tranquilos y convencidos de que aquel mago los ayudaría siguieron sus instrucciones al pie de la letra y esperaron pacientemente a que el sol se ocultara en el horizonte para que los hechiceros comenzaran sus festejos, así, justo cuando magos y brujas se encontraban rodeando la gran fogata que iluminaba el bosque los animalitos desde sus jaulas comenzaron a decir su encantamiento:
“Magia del sol, magia de la tierra, magia que navegas en las estrellas y cabalgas en el viento, escucha la tristeza en mi voz, siente el miedo que domina mi corazón, ven y enséñale a estos hechiceros malvados su lección, tres veces tres es la regla, tres veces tres regrésales su mala intención”. 

Aquellas palabras poderosas guiadas por la magia de Lebenlicht resonaron en el bosque y el viento comenzó a soplar furioso, fuerte y cada vez más fuerte, la luna, majestuosa e inmensa que antes brillaba suavemente se tornó roja de furia en un instante e iluminó los rostros de los hechiceros mientras las ramas de los árboles crujían y sujetaban a cada mago y cada bruja que habían sido malvados y egoístas, así, ante la luna roja el mago Lebenlicht pudo por fin regresar a su forma humana, abrió las jaulas de los animalitos y señalándolos dijo: 
¡Ustedes se creen superiores porque son humanos, pero no hay nada humano en maltratar a otro ser viviente, en especial cuando no se pueden defender, no hay nada humano en ver su dolor e ignorarlo, no hay nada humano en negarles su libertad! ¡y ciertamente no hay nada mágico en ello! Se supone que somos portadores de luz, suficientemente poderosos para construir ... ¡construir! ¡no destruir! ¡se supone que somos guardianes y protectores de esta tierra y todo lo que hay en ella! ... ¡que la magia los perdone ... si es que acaso ese es su destino!

Al terminar de decir esas palabras un estruendoso relámpago cimbró la tierra y el cielo cubriendo el bosque con un resplandor cegador y donde antes estaban los hechiceros ahora solo había cientos de figuras de hechiceros hechos de caramelos de todos colores y sabores ... 

caramelos que hasta hoy en día son repartidos por cierto mago que vive tranquilo en alguna calle de alguna ciudad en la que comparte su casa con un hermoso cuervo de plumaje azulado, un sapo cachetón y un conejito que ahora vive feliz en un inmenso jardín. 

Así que estén atentos cuando esta noche salgan a pedir dulce o truco, pues tal vez estén tocando a la puerta del gran Lebenlicht, y si son buenos y son amables portadores de luz, les contará de los viajes que ha empredido como buho ... pero, mis niños, si acaso ustedes tienen el corazón oscuro y el egoísmo les suena familiar, es mejor quedarse en casa, cerrar las ventanas y no salir ... en especial si la luna se torna roja, pues uno nunca sabe el momento en el que la magia nos devuelva lo que merecemos en verdad ... 
Ahora si me disculpan, debo atender la puerta, es hora de entregar caramelos ;) 


lunes, 10 de junio de 2013

CUENTOS EMPOLVADOS: UDAYÁN



UDAYÁN
Autor: Elizabeth Segoviano
© Copyright TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR registro público 03-2011-101711562800-14

Dedicado a la memoria de mi madre, y a todos mis ángeles en el cielo ...

Lejos de aquí y lejos de allá; justo a la mitad, en el ombligo del mundo, fueron a parar más de una docena de piratas que llevaban muchas semanas a la deriva, arribaron a una enorme isla donde encontraron refugio del océano y se dejaron caer en las suaves arenas para descansar; no habían pasado ni un par de horas cuando numerosos chillidos sacaron de su sueño a los piratas; a la orilla de la playa, dos enormes tiburones de piel plateada emergían a toda velocidad devorando todo cuanto estuviera a su paso, pero lo que buscaban con más empeño eran los nidos donde descansaban cientos de huevos de tortugas. Aquella batalla era injusta, ni siquiera las tortugas adultas se podían defender ante los letales colmillos de sus enemigos, en pocos minutos la playa quedó en silencio, como si nada hubiera ocurrido; a lo lejos sólo se distinguían unas cuantas sombras tiradas en la arena, eran tortugas heridas que habían peleado con fuerza en su afán de defender sus preciados bebés, atónitos, los piratas que aún asustados se encontraban en la playa, se acercaron a las tortugas, las ayudaron, y con lo poco que tenían las curaron; entre aquellas valientes había una que era enorme, de caparazón azulado y piel gris verdosa y agrietada, se podía ver que no era su primera batalla y al mirarla a los ojos se podía ver que el paso del tiempo se los había hecho sabios y profundos, como los inmensos abismos que siembran el fondo de los océanos.

La luna llena brillaba majestuosa en lo alto del cielo, y el silencio sólo era interrumpido por el chisporrotente sonido de la fogata que habían encendido los piratas mientras se disponían a comer lo que aquella isla les ofrecía, de repente, una voz profunda se hizo escuchar en todo el lugar, parecía un cántico, era dulce y hermoso, pero triste, muy triste. Los piratas se miraron unos a otros, sorprendidos, en silencio, y sin saber exactamente porqué, comenzaron a llorar; el capitán, sobreponiéndose a tan fuerte emoción, se acercó a la enorme tortuga, quien emitía ese sonido.
- No llores tortuga –decía el capitán– sé que deben dolerte mucho tus heridas, pero vas a sanar.
- No es por éso que lloro –explicó la tortuga–
- ¡Puedes hablar!
- Así es, he vivido mucho tiempo y he aprendido el lenguaje de los hombres, te agradezco el que nos hayas salvado.
- ¿Entonces porqué lloras tortuga? Y ¿qué es lo que cantabas?
- Lloro por las tortuguitas que fueron devoradas, y la canción es para pedirle a la Luna que cuide a los bebés que quedan
- ¿Y qué dice? –preguntaron los demás piratas al unísono–
- dice : que mil rayos de Luna se infiltren en tus ojos y no te dejen perder en la oscuridad, que la Luna abrace las olas por las cuales habrás de viajar y te traiga a salvo de regreso al hogar.
- Es muy hermosa –dijo el capitán– ¿dónde la escuchaste tortuga?
- Mi nombre es Udayán, y aprendí ésa canción de mis abuelos y ellos de los suyos ¿cual es tu nombre? –preguntó la tortuga-
- Me llamo Draco –respondió el pirata–
- Bien Draco ¿puedes ayudarme a levantar?
- ¿Levantarte? –gritó el capitán– ¿acaso estás demente? ¡estás herido!
- Lo sé, pero los tiburones regresarán, tengo que proteger los nidos.
- ¡No! ¡de ninguna manera voy a permitir que te arriesgues de nuevo, si ésos tiburones vuelven, mis hombres y yo los estaremos esperando.

Y así lo hicieron, Draco y sus piratas pudieron herir a uno de los tiburones, logrando así proteger los pequeños huevos.
- Muchas gracias por salvar a nuestros bebés Draco, eres un buen hombre, me alegro de que las olas los hayan traído a nosotros –mientras el viejo Udayán hablaba Draco mantenía la mirada fija en la arena–
- Te equivocas Udayán –dijo el pirata rompiendo al fín el silencio– no soy bueno, antes de llegar aquí hice muchas cosas malas, yo ...
- Éso ya no importa –interrumpió Udayán, el Draco del que me hablas nunca lo conocí, seguramente el mar lo ha cambiado, porque el Draco que yo conozco es bueno, de otra forma, no te habrías conmovido con mi canción, ni nos hubieras ayudado, lo que haya sucedido antes sólo es el pasado, y debes dejarlo atrás, toma lo mucho o poco que hayas aprendido y sigue adelante.
Draco sonrió tímidamente, y con una caricia agradeció las palabras de su nuevo amigo.

Las semanas transcurrían y un día los hombres del capitán le dijeron que extrañaban a sus familias y amigos y que deseaban regresar.
- Tienen toda la razón –dijo el capitán– es hora de marcharse, deben irse ahora que el clima es bueno y la mar está tranquila.
- ¿Usted no viene capitán? –preguntaron sus hombres-
- No, yo me quedo con Udayán.
- ¡Entonces nosotros también nos quedaremos capitán!
- ¡Es una orden! –gritó Draco– deben partir de inmediato.
- ¿Porqué te has quedado? –decía Udayán acercándose lentamente- ¿acaso no deseas volver a tu hogar?
- No hay nada para mí en ése mundo –dijo Draco mirando con ternura a su amigo– además, ¿qué vas a hacer si vuelven los tiburones? Necesitas ayuda, y, a decir verdad, ansío ver a las tortuguitas nacer.

Unos días más tarde, justo al ponerse el sol, algo comenzó a moverse en la arena, poco apoco fueron saliendo las cabecitas, aletas y pequeños caparazones de las tortuguitas, la playa completa se llenó de vida, parecían hojitas guiadas por el viento aquellas pequeñitas despertando a la vida, era realmente hermoso ver aquel antiguo y renovado ritual, las pequeñas tortugas haciendose a la mar en busca de su identidad, corriendo al encuentro de un mundo inmenso y desconocido que poco a poco las envolvía en la distancia, en aquel momento Dracco miró a Udayán, su añejo rostro estaba empapado de lágrimas que resbalaban lentamente mientras la tortuga murmuraba palabras que Draco no podía comprender : “Eis ushi na kalki maal ahaabra oy nu waky ashi na kalki dass”.
- ¿Qué es lo que murmuras? –preguntó Draco–
- Significa : “decimos hola mientras nos alejamos en el adiós, y en un adiós habremos de regresar” ... ¡ay querido Draco! He visto ésta misma escena miles de veces ya, y aún me conmueve como la primera vez que la presencié.
- ¡Son tan pequeñas! ¿no pueden quedarse aquí hasta que crezcan un poco más?
- No podemos protegerlas del mundo ¿cuánto tiempo podríamos retenerlas antes de que huyeran tratando de saciar su curiosidad? Es mejor así ... dime ¿acaso lograron retenerte a tí?
Draco guardó un porfundo y solemne silencio mientras les deseaba suerte a las tortuguitas.
Los años pasaban como si fueran días, varias generaciones de tortugas habían recorrido el mundo y regresado a la isla;y en todo ése tiempo Udayán le había enseñado a Draco todo cuanto él sabía, le mostró como leer las estrellas, y encantar a las nubes y también todas sus mágicos cantos, pero un día, mientras paseaban por la playa Udayán dijo :
- Mi amigo, debo decirte que tengo que partir.
- ¿De verdad? ¿y puedo ir contigo? Podría construir un bote y seguirte ¡sería fantástico! ...
- ¡No! ... no Draco, a donde voy no puedes seguirme, mi hora de partir ha llegado.
- ¡Éso no puede ser! ¡no quiero que te vayas, ¡no me dejes! ¡tú eres mi hogar! ... además hay tanto que aún debes enseñarme
- Draco –interrumpió la tortuga– mi querido amigo, saber de ciencias y letras, arte y magia es bueno, muy bueno, pero toda la sabiduría que necesitas está dentro de tu corazón, además ¿quién dijo que debemos decir adiós? Tal cosa no existe Draco, sólo se está tan lejos de aquellos a quienes amamos como se desea, la distancia y el tiempo se convierten en un suspiro Draco ¡un suspiro! ¡éso es todo! ... Mira cómo las olas del mar se comienzan a agitar, juegan un rato en la arena, luego se dan la vuelta y se van, mas nunca se despiden, sólo se abrazan a la playa, se besan entre ellas y se ponen a viajar, será porque todas saben que no importan el tiempo ni la distancia, ya que un día se habrán de encontrar; quizá saben que serán diferentes, pero su esencia seguirá igual, y cuando se encuentren en algunas lejanas arenas verán en su interior, y sin ningún titubeo se abrazarán y correrán hasta que la Luna aparezca y las tome entre sus brazos para arrullarlas y luego dejarlas dormir en paz, y cuando las despierte el Sol se abrazarán y cada cual tomará su rumbo sin decir adiós, sólo se dirán ¡hasta siempre! Hasta que la Luna las encuentre, o se fundan con el Sol ¡qué hermoso es vivir como las olas Draco! ¡seamos olas! Hemos compartido nuestro camino y disfrutado lo que nos ha sido concedido, nos hicimos más sabios y ahora que es el final de nuestro camino, debemos abrazarnos bien fuerte y no decir adiós, sino hasta siempre, porque yo creo que al igual que las olas saben ver en su interior, nosotros sabremos reconocer a las almas amigas que estuvieron a nuestro lado, y colveremos a iniciar nuestro viaje y nunca diremos adiós, sino como las olas, diremos ¡hasta siempre! Hasta que la Luna nos encuentre, o nos fundamos con el Sol.

Los dos amigos se abrazaron largo rato, hasta que la primer estrella apareció en el cielo y Udayán comenzó a alejarse en las suaves olas diciendo:¡hasta siempre Dracco, hasta siempre!
- ¡Hasta siempre! –respondió el capitán– ¡hasta siempre Udayán!
Lejos de aquí y lejos de allá, justo a la mitad, en el ombligo del mundo se puede escuchar a Draco cantar así “que mil rayos de Luna se infiltren en tus ojos y no te dejen perder en la oscuridad, que la Luna abrace las olas por las cuales habrás de viajar y que te traiga a salvo de regreso al hogar “ la canta para guiar y protejer a las nuevas tortugas, pero también para recordar que él y su amigo, la tortuga Udayán, siempre van a estar juntos en el cálido y eterno hogar que el capitán Draco tiene por corazón.


miércoles, 6 de marzo de 2013

CUENTOS EMPOLVADOS: UN NINJA EN LA CORTE


 (con ilustraciones de la autora jeje)

Este cuento lo escribí hace tiempo, pero ayer por algún motivo estuve pensando mucho en él, así que para quienes no lo han leído, espero les guste xoxo, Eliz


Autor: Elizabeth Segoviano
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
SEP-INDAUTOR registro público 03-2011-101711562800-14



Desde tiempos milenarios había sido estricta tradición en la familia Wu Lo-Kuaz que todos sus miembros, sin excepción alguna, se convirtieran en Ninjas. Por lo que desde la tatara tatara recontra tatara abuelita Wu Lo-Kuaz hasta el último tatara archirecontra tatara tatara etcétera nieto Wu Lo-Kuaz eran los más hábiles, expertos, distinguidos, capaces, ágiles, arteros y respetados Ninjas de todo el mundo.

Grandes emperadores, reyes, y gobernantes de muchos países en diferentes épocas habían recurrido a la astucia y fortaleza de la familia Wu Lo-Kuaz para resolver conflictos, atrapar malandrines, y, en muchos casos, impartir justicia.
Sin embargo al pequeño Haro Wu Lo-Kuaz no le entusiasmaba mucho la idea de ser
un Ninja, si bien tenía el talento y la habilidad para ser uno de los mejores, a Haro Wu Lo-Kuaz le molestaba que toda situación era resuelta con las secretas combinaciones de golpes de garra de dragón furioso o la refinada técnica de tigre asustadizo mezclada con una que otra patada de conejo rebuscón; por ejemplo, si alguien no quería comer sus vegetales llegaba a toda prisa la tatara tatara abuelita enfundada en su traje negro con todo y sable en el cinturón y a base de la técnica del panda frenético le obligaba a terminarse el brócoli, las zanahorias, guisantes o lo que fuera, y lo mismo sucedía si por error a Haro se le olvidaba tallarse detrás de las orejas o recoger su recámara ... no importaba la situación, que esto y que el otro ¡zas! Todos los días parecían ser sacados de las mejores y más increíbles películas de Ninjas. Incluso los vecinos estaban atemorizados, porque si hacían algo que molestara a la familia Lo-Kuaz de inmediato dejaban mostrar su perfeccionada técnica de gritos de mono aullador rockero, con los cuales aturdían y enmudecían a toda la calle.

Fue entonces que el pequeño Haro Wu Lo-Kuaz pensó que no quería ser un Ninja y que había mejores formas de resolver los problemas, así que desde ése momento Haro decidió que quería convertirse en abogado y luchar por la justicia y defender a los inocentes de una forma mucho más civilizada.
Sin embargo, Haro sabía que sus parientes no estarían de acuerdo conque abandonara la larga tradición familiar; así que pensando y repensando el asunto, se le ocurrió que su querida familia no tenía porqué enterarse de sus planes, después de todo, un verdadero Ninja sabe guardar mejor que nadie cualquier tipo de secreto, y, si quería tener éxito en su misión debía aplicar todos los conocimientos que tenía.
Así que llegado el momento en que nuestro amigo debía entrar a la escuela de leyes ... ¡nadie se enteró! Sus largos años de entrenamiento habían rendido fruto y era tanto o más sigiloso que la sombra de un mimo, sus rápidos movimentos para esquivar el vigilante ojo de su tatara tatara abuelita casi eran súpersónicos, y, enfundado en su ajustado traje negro podía trepar por las paredes mejor que cualquier gato de azotea.
Así pasó el tiempo y nadie, absolutamente nadie sabía su enorme secreto, pues toda la familia suponía que pasaba largas horas entrenando, ya que sus técnicas mejoraban notablemente día con día, hecho que era de esperarse ¡porque escapar de la tatara tatara abuelita no era cosa fácil! Luego de mucho tiempo y dedicación Haro Wu Lo-kuaz por fin estaba apunto de graduarse ¡y con los máximos honores! En la facultad era muy reconocido por los maestros, motivo por el cual fue recomendado para trabajar en la corte. Como podrán imaginar, Haro estaba que no cabía en sí de gusto ... sólo que hubiera querido poder compartir su alegría con toda su familia ...
La mañana en que Haro iba a tener su primer caso salió muy temprano, algo nervioso pero muy contento, vistiendo un elegante traje a rayas y corbata, un distinguido sombrero y su brillante portafolios metálico con cerradura de combinación. Al llegar al inmenso edificio de fachada gótica y enormes salones que hacían eco, el corazón de Haro comenzó a latir cada vez más rápido, y cuando finalmente sonó la campanilla del elevador nuestro amigo encontró una gran oficina en cuya moderna puerta de cristal se podía leer “Licenciado Haro Wu Lo-kuaz, abogado defensor”. Nuestro muchacho comenzaba a creer que todo era un sueño y que en cualquier segundo despertaría, pero en ése preciso momento la dulce y melodiosa voz de su jefa, la señorita Shin-Shin Jua-netes lo sacó de su asombro entregándole el archivo de su primer caso.
De inmediato Haro puso manos a la obra y comenzó a leer el expediente que decía así: “caso número cinco millones trescientos setenta y siete mil quinientos doce, el estado contra Nana Wu Lo-Kuaz T´a senil”.
Cuando Haro leyó aquel nombre no pudo menos que quedarse helado, petrificado, aterrado, inmovilizado, esponjado y con los pelos de punta, pues resulta que Nana Wu Lo-Kuaz T´a senil ¡era nada más y nada menos que su tatara tatara abuelita!
- ¡por el sable de mi abuela! -gritó el muchacho asustando a la señorita Shin-Shin Jua-netes–
- ¿Pero que te sucede chico?
- ¿D... d... de... de qué se le acusa a la señora?
- Hmmm –decía la señorita mientras recogía el expediente del piso –no es algo demasiado grave ... aunque tampoco se debe tomar a la ligera, resulta que la señora Lo-Kuaz T´a senil ha sido acusada por el mismísimo alcalde de la ciudad porque ella lo agredió cuando él paseaba a su perrito tranquilamente por la calle.
- Y ... que .. que que que... ¿qué le hizo ella al alcalde?
- Hmmm ... de acuerdo con esto la señora Lo-kuaz T´a Senil le brincó encima al alcalde, le arrancó de un tirón el peluquín y le embadurnó la cabeza con un trozo de césped, le hizo calzón chino y le pegó el peluquín al perro en el trasero. Por todo esto se le acusa con el cargo de encuentro cercano del tercer tipo en segundo grado con agravantes ... alcanza la fianza pero la señora se negó a pagarla, pues clama que es inocente... un momento ... Wu Lo-Kuaz ... ¿qué ese no es tu apellido chico?
- P... p... pues sí.. verá señorita...
- ¡No se diga más! ¡qué suerte! Me alegro mucho ¡que hubiera dado yo porque en mi primer caso mi familia estuviera conmigo!
- ¿Aunque fuera la acusada? –interrumpió Haro–
- Hmmm ... detalles, detalles
- ¿Que sea mi abuelita no es un conflicto?
- ¿Conflicto? Hmmm ... detalles, detalles ¿acaso la justicia no es ciega? Justicia es justicia sea tu abuela o no, así que la vas a defender.
Cuando Haro entró al gran salón de la corte apenas y podía respirar y definitivamente no podía dejar de temblar, sobre todo cuando el juez llamó a la acusada a tomar asiento en el estrado.
La enorme puerta de madera se abrió, y entraron la acusada y el acusador aún discutiendo mientras dos inmensos guardias intentaban contener y esquivar los certeros golpes de tuzo marrullero que la abuelita quería propinarle al alcalde.
- ¡Orden en la corte! –gritó el juez– ¡que se siente la acusada!
En el momento en que por fin la abuelita tomó su lugar notó que el abogado que había contratado vía telefónica su familia ¡era nada más y nada menos que su nietecito! Por lo que de inmediato Haro comenzó a hablar con ella con el ultrasecreto lenguaje de señas de los Ninjas ... que para cualquiera de nosotros podría parecer una mala imitación de un pez que había azotado en el piso luego de dar un mal salto en la pecera.
Así Haro se enteró de lo que en realidad había ocurrido y recordando que ante todo, y después de todo, era un Ninja, volvió a tomar valor, respiró profundo, dejó de temblar y comezó el juicio. Aunque no era nada sencillo mantener quieta a la abuelita, porque cada vez que hablaba el alcalde ella se levantaba de un brinco del asiento y trepando por las paredes como araña psicótica intentaba propinarle su combinación de patadas de conejo rebuscón, por lo que, en más de una ocasión, Haro tuvo que seguirle el paso con sus volteretas de lemur hiperactivo mientras le decía que había otras formas de impartir orden y justicia y que él se encargaría de aclarar el asunto. Pero para el jurado y las personas que presenciaban el juicio era todo un espectáculo ver a esos dos magníficos Ninjas en acción, incluso al juez se le olvidaba por ratos en donde estaba y animaba a la abuelita Lo Kuaz T´a senil a perseguir al alcalde.
Una vez calmados los ánimos el abogado acusador presentó al jurado varias pruebas.
- ¡Prueba número uno! –se escuchaba– el peluquín que un veterinario tuvo que extraer al perrito del alcalde, ¡prueba número dos! ¡El perrito con todo y su trasero enrojecido por el brutal ataque de una ancianita loca!
- ¡objeción! –gritó Haro– el abogado insulta a mi cliente ... ¡la abuelita no está loca y lo voy a probar! ¡Llamo al señor alcalde al estrado! ¿no es cierto señor alcalde que usted paseaba a su perrito fuera de los límites del parque?
- Pues sí, pero éso no es un crimen, el perrito tenía su correa.
- Cierto –decía Haro– sin embargo si es un crimen que usted dejara que su perrito hiciera sus “gracias” sobre el césped de la casa de la abuelita ¡y que usted ni siquiera limpiara las cochinadas de su animal!
- Bueno ... bueno –decía el alcalde– quizá tenga razón ¡pero la señora me atacó!
- ¡Arrancarle la cabeza! –gritaba la abuelita– ¡eso debí hacer, pero sólo intentaba educar a su perro!
- ¡Orden en la corte! –gritó el juez– no necesito escuchar más ... el abogado Lo-Kuaz tiene razón, el alcalde deberá pagar a la abuelita el césped dañado y no podrá pasear a su perro a menos de ciento cincuenta metros de distancia de la abuelita... sin embargo, el alcalde también tiene razón, la abuelita no debió saltarle encima ni arrancarle el peluquín ... la abuelita deberá pagar el peluquín y comprarle al perro una pomada para su trasero ¡Y AMBOS DEBERÁN DISCULPARSE! ¡CASO CERRADO!
El jurado, el alcalde, la abuelita, el abogado acusador, la señorita Shin-Shin Jua-netes, los guardias y la familia entera de Haro Wu Lo-Kuaz estaban aplaudiendo la solución del juez y vitoreando a Haro que se había convertido en todo un abogado, y lo mejor de todo era que su familia estaba feliz y orgullosa de él, porque después de todo ¿quién dice que no puede haber un Ninja en la corte?



domingo, 2 de diciembre de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: LA ATRAPA SUEÑOS Y EL HACEDOR DE ESTRELLAS


Este es, de los cuentos que he escrito, uno de mis favoritos, lo hice en un momento en el que necesitaba creer .. en lo sueños, en la gente, en mi ... originalmente lo escribí en inglés, aquí les dejo el enlace  http://stories4dreamers.blogspot.mx/2011/11/dream-catcher-and-star-maker.html
  y gracias a este cuento pude conocer a personas maravillosas que hoy iluminan mi vida (Andrea Cirrincione) aunque también este cuento fue motivo de tristeza, ya que fue plagiado no una sino varias veces, pero incluso ese acto me afirmó que estoy en el camino indicado:D así que aquí les dejo esta historia que escribí con el alma :D

Autor : Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR regsitro público 03-2011-101711562800-14




"En algún lugar entre las estrellas, en algún lugar entre los mundos existe un lugar en el que nacen los sueños".





Más allá del último horizonte, donde la luz se convierte en interminable cascada que lo baña todo,existe un lugar llamado Mizar, que es el hogar de un hermoso ángel llamado Illumine, y ella pasa sus días y sus noches cuidando y manteniendo a salvo los sueños de todos los seres vivientes.

Todo en Mizar está hecho de sueños, todo lo que has imaginado, cada color, o escenario, cada sonido y palabra se encuentra en este lugar.

Todas las musas que los hombres conocen habitan ahí y juegan con los sueños de los niños, y también sueñan con los sueños que los hombres convertirán en realidad.
en Mizar todos conocen y aman a Illumine, ángel de los sueños, pero la llama "la atrapasueños" porque cuando alguien tiene un mal sueño, uno de esos lleno de miedo o tristeza, Illumine los atrapa en el aire y los lleva a un antiquísimo mar llamado Akilá en cuyas aguas púrpuras, cristalinas y puras aquellos sueños se limpian y se convierten en la arena plateada que cubre la costa; pero ésta no es la única tarea que lleva a cabo la atrapasueños, ella también vuela cada noche a través de los mundos para inspirar sueños placenteros y calmar nuestros corazones y mentes, así que cada noche en nuestros sueños todos viajamos a Mizar y hacemos que este lugar sea más grande, alto y brillante ...


"En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos, existe un lugar en el que nunca has estado, pero es el lugar en el que tu corazón fue creado".


Sobre la montaña más alta de Mizar se levanta un magnífico castillo, en cuya torre habita otro poderoso ángel llamado Vermalion, este ángel también es un mago, un alquimista y todo un artista; todo lo que Vermalion toca se convierte en una gran obra de arte.
Entre interminables filas de libros y cientos de frascos que contienen todo tipo de coloridas posiones, esencias, rocas, y cosas que sólo podrías ver en tus más exéntricas fantasías, encontrarás al gran Vermalion trabajando en un nuevo proyecto, pero lo que más ama hacer este ángel es hacer estrellas ... es un trabajo muy laborioso, pero cuando está terminado los resultados son sorprendentes ... Aries, Las Hiadas, Aldebarán, Tauro ... ¿alguno de éstos nombres te suena familiar? Todas estas constelaciones y más, muchas más fueron hechas por el gran Vermalion, mejor conocido como "el hacedor de estrellas" él es quien ha iluminado el cielo nocturno ... bueno, no sólo el nuestro, sino todos los cielos en donde quiera que haya uno

"En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos, hay un ángel que jamás permitiría que te perdieras".

La vida transcurría pacífica y feliz en Mizar, con todo mundo haciendo su mejor esfuerzo para inspira a la mente humana con cosas hermosas y todo aquello que es bueno, creativo y puro; pero un día un trueno ensordecedor sacudió el suelo de Mizar, nunca antes algo como éso había sucedido, y las musas, las hadas, los gnomos, los elfos, ángeles y todas las criaturas que creemos imaginarias se reunieron en el castillo de Vermalion para descubrir que era lo que habían escuchado. Y justo frente a sus ojos, parado en una esquina del lugar hallaron a un pequeño mirándolos con gran curiosidad.


- ¡Bienvenido a Mizar! -exclamaron todos-

- ¿Dónde estoy?
- Este lugar es donde nacen todos los sueños -dijo la atrapasueños-

- ¿Estoy duermiendo?

- Así es ... y al mismo tiempo no.

- No comprendo.

- Estás soñando mi pequeño -dijo el hacedor de estrellas- pero no todos pueden soñar el camino hasta aquí ... tienes un espíritu muy fuerte ... y una mente ávida ...

- ¿Eres un ángel?

- Si lo soy, mi nombre es Vermalion ... y el tuyo es Orión ¿no es así?

- ¡¿Cómo lo sabes?!

- Puedo verlo escrito en tus ojos, y has venido hasta aquí buscando respuestas ... ¿estoy en lo correcto pequeño Orión?

- ... si ...

Vermalion, Illumine y Orión comenzaron a caminar a lo largo de la costa contemplando las doce bellísimas lunas llemas en el cielo de Mizar, mientras sentían las cálidas olas púrpuras bañando sus pies.

- ¿Qué te ha traído hasta aquí pequeño Orión? -preguntó Illumine-

- Soy demasiado curioso ... al menos éso dice mi mamá ... verán, hace un año traté de contar todas las estrellas ... porque creí que sería sencillo, peroluego noté que cada día hay más y más estrellas; así que leí muchos libros y supe que hay cientos de millones de ellas ... ¡y éso es sólo en nuestra galaxia! ¡Y sólo Dios sabe cuántas galaxias hay por ahí! pero luego me dí cuenta de que no sabía de donde venían las estrellas ... así que busqué y busqué, y leí e investigué, y pregunté ... y todos dijeron que las estrellas son rocas hechas de minerales y hielo y otras cosas ... pero ... eso no tiene mucho sentido para mi, ¿de verdad las estrellas sólo son un montón de rocas encendidad flotando en el espacio exterior?

- Puedo ver que eres muy curioso pequeño Orión ... y es una actitud que te llevará a lugares que nunca imaginaste, tu creatividad e imaginación te han traído hasta aquí, y te prometo que obtendrás la respuesta que buscas, pero primero, déjame mostrarte un secreto.
Entonces los dos ángeles comenzaron a mostrarle al niño el mundo de Mizar, y le revelaron las grandes y refulgentes montañas rojas de Igne, que estaban hechas con los pensamientos de amor de todos aquellos que han partido de nuestro mundo, porque el amor nunca muere, jamás se desvanece, es infinito; el amor continúa creciendo ... justo como aquellas montañas que se hacen más altas cada vez que alguien piensa en aquellos a quienes ama.
Y los nuevos amigos caminaron hasta el valle de Telesmi, donde habitan todas las criaturas que la mente humana ha imaginado; todas las hadas, unicornios, sirenas y los amigos imaginarios que hemos tenido viven toda clase de aventuras, porque es nuestro valor y nuestra fuerza lo que les ha dado la chispa de la vida.

"En algún lugar entre las estrellas, en algún lugar entre los mundos existe la prueba de que el amor y la vida continúan haciéndose fuertes".


Después de observar bien la belleza de Mizar, Orión notó algo peculiar, parecía que mientras más caminaban más paisajes y caminos aparecían.

- ¡Éste lugar es infinito! ¡como las estrellas!

- infinito ... así es -dijo la atrapasueños- y toda esta belleza ha sido obra tuya mi pequeño.

- ¿Cómo puede ser éso posible?

- Querías saber de dónde vienen las estrellas -dijo Vermalion- ¡y ésta es la respuesta!Cada vez que los humanos piensan o sueñan con algo hermoso, Illumine, la atrapasueños, lleva ésos sueños brillantes, coloridos, placenteros y alegres conmigo y yo les doy forma y les doy un lugar en el espacio exterior para que cada humano pueda ver lo que quieren hacer, y cuando un sueño se hace realidad se convierte en una estrella fugaz ... y cuando alguien la ve y pide un deseo, otra estrella nace.

- ¡Valla! ¡eso significa que las estrellas están hechas de sueños!

- Éso es correcto mi pequeño, y arden porque están hechas con toda la pasión de la vida y todo el amor de aquellos que soñaron algo bueno; y nuestro amado hogar, Mizar, crece gracias a esos espíritus como el tuyo, llenos de vida, creatividad y fe, así que por ello las estrellas son infinitas.

- ¿Pero es cierto lo que mucha gente dice de los sueños?

- ¿Qué dicen mi pequeño?

- Que los sueños son tontos e inútiles.

- Tu corazón ya sabe la respuesta.


"En algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos, existe alguien iluminando el cielo para que puedas sonreír".





De repente el pequeño Orión despertó y supo que su viaje no había sido sólo un sueño, ahora tenía la certeza de que no hay tal cosa como un sueño tonto o imposible, y que no había razón alguna para sentirse solo o perdido, porque sólo tenemos que mirar al cielo para ver nuestras estrellas brillando, sonriéndonos, mostrándonos el camino correcto para hacer nuestros sueños realidad.

Orión sabía que en algún lugar más allá de las estrellas, en algún lugar entre los mundos hay un lugar en el que habitan la atrapasueños y el hacedor de estrellas, cuidando a todas aquellas almas que no tienen miedo de llamarse soñadores.