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martes, 14 de agosto de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULOS XII Y XIII

Queridos soñadores, en agradecimiento a su atención, sus hermosos comentarios y mensajes acerca de esta historia, esta vez les entrego los últimos dos capítulos :D espero que los disfruten :) xoxo, Eliz


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO XII
UN ESPEJO ROTO PARA LA BUENA SUERTE
 Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14 













Viene del capítulo 11 No le temas a la oscuridad 
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html    


Tandrara había quedado derrotada, los trece dragones estaban despiertos y el pequeño dragón Thorfax ya se había reunido con ellos, Darian e Ivy también estaban juntos y su fuerza era inigualable; porque estaban juntos, la alquimista había fallado, sabía que su nombre pronto quedaría enterrado en las arenas del tiempo, ya no podría cubrir el mundo con su oscuridad ni robarle a nadie los sueños, tampoco podría poblar nuestra imaginación con seres aterradores ... ya no podía hacer daño ni mantener cautivo aquel mundo de papel.
Pero había un problema, Tandrara seguía siendo un ser encerrado en su propia oscuridad, por ello uno de los dragones se acercó rodeando a la alquimista con su larga cola de escamas color esmeralda, posó sus garras en sus hombros y lentamente la giró hacia la esquina de una pared; otro dragón comenzó a trazar un gran círculo con sus uñas y éste se hizo tan brillante que se convirtió en un enorme espejo –para que penetre la luz debe haber alguna fisura– dijo uno de los dragones llamado Leo; y entonces Ivy supo perfectamente a que se refería el gran Leo, los demás dragones se acercaron y con sus poderosas colas golpearon el espejo que reflejaba la oscura imagen de Tandrara, el cristal se hizo añicos y la hechicera cayó de rodillas al piso, de repente su semblante cambió, sus ojos volvían a tener alegría, su sonrisa ya no era maligna y por primera vez en muchísimo tiempo pudo respirar profundamente y se sintió liberada, como si un enorme peso hubiera sido retirado de sus hombros; los trozos de espejo ya no reflejaban oscuridad alguna y la alquimista comenzó a llorar, al hacerlo el conjuro que tenía sobre aquel mundo se acabó, en instantes el papel se deshizo y los paisajes desiertos se llenaron de vida, los árboles florecieron, el viento corría suave acariciando la hierba, el sol bañaba cada rincón y el más azul de los cielos que puedas imaginar se reflejaba en los ríos que paseaban peces multicolores; el espejo roto les había traído la suerte de regresar a la normalidad.
Tandrara –decían al mismo tiempo los dragones– nunca fue nuestra intención ignorar tu poder, nunca quisimos hacerte a un lado, no comprendias que tu eres parte de nosotros, así como lo son Los Lyrax, porque todos en este mundo y en cualquier otro estamos conectados de la misma forma, lo que haces nos afecta a todos, lo bueno nos ayuda, lo malo nos hiere ... a todos, tú te encerraste en la oscuridad, y con ello nos negaste a todos tu luz, y entonces nuestro mundo se opacó, se marchitó, eres como una estrella en una constelación, si una estrella se apaga, entonces todo cambia ... y tú eras nuestra estrella más querida; la alquimista corrió hacia los brazos de los dragones y besándolos lentamente se fue convirtiendo en un hermoso rayo de luz que se transformó en una estrella fugaz que hasta nuestros días sigue recorriendo el infinito firmamento haciendo sueños realidad, y si escuchas atento podrás escuchar su dulce voz decir que un espejo roto es un amuleto excelente para la buena suerte.
Y con la estrella también viajan los dragones, viajan entre los mundos para asegurarse de que el portal entre nuestros sueños y la realidad siga abierto todos los días de la eternidad.
¿puedes adivinar cual sueño fue el primero que la hechicera buena hizo realidad? ... 



EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO XIII
HACIA EL HORIZONTE
 Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14
    La intensa luz comenzó a suavizarse y entonces Ivy notó que se encontraba de regreso en la mansión Thorfax, en el vejo ático en donde había comenzado todo, y de inmediato sintió los brazos de su hermano rodearla y cargarla sonriendo.
-                    ¡Darian! ¡nunca me dejaste sola!
-                    ¡claro que no! ¡jamás! Porque somos hermanos, pero también somos amigos Ivy.
-                    ¡SEMPER FI DARIAN!
-                    ¡SEMPER FI IVY!
-                    ¡SIEMPRE FIELES!-interrumpió una voz que los chicos conocían perfectamente–
-                    ¡Abuelito! –gritaron felices los niños–
-                    ¿Cómo nos encontraste? –decía Darian– todo me lo dijo mi buen amigo el gran Leo, Leo Blicke.
-                    ¿el abogado? –preguntaba el chico–
-                    No ... –interrumpió Ivy– el gran Leo ... ¡¡¡¿el dragón?!!! –el abuelo simplemente sonrió–
-                    Es hora de irnos niños, se hace tarde y creo que sus padres estarán preocupados.
-                    Por Ivy no- hay otra Ivy en casa abuelo
-                    ¿te refieres a la niña pálida y callada?
-                    ¡Si!
-                    A estas horas ya debe haber desaparecido, porque era sólo un reflejo mi niño.
-                    ¡Lo sabía!
-                    ¡Claro que lo sabías tú eres listo como tu abuelo! –Darian sonreía de oreja a oreja mientras recogía los zapatos deIvy de la esquina del ático y se los ponía a su hermanita como siempre acostumbraba–
-                    ¡Es hora de irnos chicos! ¡hacia el horizonte! Porque saben algo, cuando uno llega al horizonte, siempre se encuentra un nuevo horizonte al cual llegar, por ello uno debe ir siempre hacia adelante mis niños, nunca miren hacia atrás ...
-                    ¡ABUELITO! –gritó Ivy–
El abuelo sonrió y con un guiño dijo: tú mi niña puedes decirme como me dicen mis más viejos amigos ... Haibane ... Haibane Renmei.
FIN :D
capítulo 1 http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/05/cuentos-empolvados-el-sello-se-lyrax.html
capítulo 2http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html
capítulo 3http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_13.html
capítulo 4http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_20.html
capítulo 5http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_27.html
capítulo 6http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html
capítulo 7http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_11.html
capítulo 8http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_18.html
capítulo 9http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_25.html
capítulo10http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_31.html
capítulo11http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html
capítulo12http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyraz.html

martes, 7 de agosto de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO XI


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO XI

NO LE TEMAS A LA OSCURIDAD

Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14 





Viene del capítulo 10 Los pequeños valientes
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_31.html


Un relámpago diez mil veces más fuerte, estruendoso, brillante y potente que los que había creado Tandrara irrumpió en el firmamento golpeando con fuerza el suelo, cientos de centellas salieron volando por doquier, la luz era tan cegadora que nadie podía distinguir nada, pero Ivy, con los ojos entre cerrados pudo verlo ¡ERA DARIAN! 
-                    ¡No tengas miedo Ivy! – decía el chico–ella no puede hacerte daño, no le temas a la oscuridad.  
-                    ¡Darian!
Tan pronto la pequeña pronunció el nombre de su hermano Tandrara se convirtió en una masa de negrura y cubriendo a Ivy la apartó de Thorfax, Haibane y Darian, pero los trece dragones se lanzaron detrás de ella para ayudarla.
Ivy parecía estar en la nada, pues nada podía ver, no sentía el suelo bajo sus pies, ni podía tocar muro alguno, tampoco soplaba el viento y estaba tan oscuro que no podía ver sus propias manos; su respiración se aceleró, todos sus sentidos se afinaron y comenzó a escuchar ruidos escalofriantes, a sentir que alguien estaba muy cerca de ella, y el miedo empezó a dominarla, cuando Tandrara al fin sintió ese miedo se alegró, se fortaleció y pudo llenar la mente de Ivy con todo tipo de visiones aterradoras; por un momento la niña quedó atrapada en la nada rodeada de sus miedos ... fue entonces cuando las palabras de su hermano resonaron en su cabeza “no le temas a su oscuridad” también recordó a Haibane diciéndole que nunca mirara hacia atrás, y además tenía las palabras de sus padres, que le decían que no hay absolutamente nada que temer en la oscuridad, porque realmente no existe tal cosa si uno tiene en la mente un nombre que haga todo brillante, y un recuerdo feliz que nos ilumine el corazón, y resulta que Ivy tenía muchos nombres que podían iluminar cualquier oscuridad, por densa que fuera, tenía en los labios el nombre de Darian, y el nombre de su papá y mamá, el de su abuelo, los de sus amigos, tenía el nombre de su pez dorado, también tenía a Haibane y Thorfax, Ivy se dio cuenta de que podía llenar la oscuridad con miedo o con cosas hermosas, ésa era su decisión, no la de la hechicera; así que en un santiamén la horrible oscuridad se fue desvaneciendo igual que un pesado telón que se cae, y detrás de aquel velo de oscuridad había deslumbrante luz, y entre la luz estaban los trece dragones, a la espalda de Ivy, resguardándola, aunque realmente no los necesitaba porque Ivy ya no le temía a la oscuridad ...

martes, 31 de julio de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO X


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO X

LOS PEQUEÑOS VALIENTES

Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14








Viene del capítulo 9 ¡No pasarás!
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_25.html    


En el mundo de papel Ivy y Haibane notaron que algo importante estaba ocurriendo porque ya nada era tan sombrío ni color sepia, algunas cosas empezaban a tener color, como la hierba y el cielo, y el huevo en el que se había convertido el castillo oxidado brillaba aún más que el oro. Ivy lo tocó, estaba tibio, era muy liviano pero increíblemente duro y resistente.
-                    ¿Ahora qué hacemos? –preguntó Ivy–
-                    Hay que llevarlo a donde habitan los demás dragones ...
-                    ¿Y dónde es eso?
-                    No estoy seguro Ivy, las cosas en este mundo han cambiado mucho, yo permanecí dormido hasta que fuiste llamada, los dragones deberían estar aquí, pero no hay uno sólo.
Las palabras del cuervo fueron interrumpidas por un sonido muy peculiar, era como un débil tintineo seguido de un crujir y un rechinido; el sonido parecía venir de todas partes, se le escuchaba en el cielo, en las paredes de rocas que rodeaban el terreno, parecía salir de los guijarros y del suelo, provenía del follaje seco, lo llevaba el viento, se podía sentir en la piel; entonces Ivy lo supo, aquellos sonidos provenían del huevo dorado, éste de repente comenzó a estremecerse, un poco más fuerte cada vez, hasta que por fin pudo apreciarse sobre la superficie del cascarón una pequeña grieta, que lentamente se hacía más larga y ancha, hasta que se esta se abrió por completo y del huevo emergió una pequeña criatura increíblemente hermosa, tenía unas alas grandes, flexibles y cubiertas de hermosas plumas tornasoladas que cambiaban según les diera la luz, tenía unas garras fuertes color de la noche, que brillaban como diamantes, su cuerpo era largo y fuerte, asemejaba un poco a una iguana, pero las escamas que lo cubrían de pies a cabeza eran de un color dorado tan puro como el del sol, sus ojos eran color turquesa, recordaban el alto oleaje de los siete mares, tenían el resplandor de la luna y sus dientes, eran tan blancos como la nieve ¡ERA UN DRAGÓN HERMOSO! ... pequeño, pero hermoso, de inmediato la criatura posó sus ojos en Ivy, y la niña pudo sentir una conexión muy fuerte con él, era como si lo conociera de toda la vida, ni siquiera necesitaba hablarle, porque estaban hechos para ser amigos, era su destino, estaba escrito, así que Ivy abrazó al dragón; y en cuanto lo hizo tuvo una visión, le quedó perfectamente claro en dónde se encontraban los demás dragones ... ¡estaban ahí! Alrededor de ellos todo el tiempo, ocultos entre los retorcidos troncos de los árboles, ocultos detrás de la luna, por entre las nubes y estrellas, durmiendo bajo la interminable cantidad de hojas, siempre estuvieron ahí los guardianes, ocultos por un hechizo de Tandrara, pero ahora que tenían al nuevo dragón todos despertarían par estar juntos como desde hacía siglos lo habían hecho.
El corazón de Ivy latía lleno de emoción, sin embargo aquel momento de alegría se ensombreció rápidamente al ver que el túnel sellado estaba abriéndose, en un instante el color y la luz que estaba emergiendo volvió a oscurecerse, todo tomó un tono café, casi negro, comenzó a hacer mucho frío y los paisajes que antes lucían marchitos se convirtieron en un verdadero desierto; Ivy abrazó aún más fuerte al bebé dragón, y Haibane se convirtió nuevamente en una parvada, que se formó delante de Ivy como si fuera una muralla bien alta y sólida, y entonces la vieron, la gran alquimista que antes fuera el alma de los bosques en aquel mundo había regresado, y estaba furiosa, ésa furia alimentaba su poder y formando un torbellino con el movimiento de sus manos hizo que los cuervos salieran disparados en diferentes direcciones y finalmente tuvo a Ivy y al pequeño dragón Thorfax frente a ella, indefensos ... o al menos eso pensaba Tandrara ...

Ivy tenía miedo, pero no por ella, tenía miedo por Thorfax, él era aún más pequeño que ella, y la niña sabía que todas las criaturas pequeñas necesitan ser protegidas, ella no podía permitir que algo malo le sucediera al dragoncito; era cierto, ella sólo era una niñita, pero pelearía con uñas y dientes si era preciso para salvar a Thorfax; Tandrara se acercó con su mirada llena de ira y su sonrisa perversa y quiso tocar al dragón, pero Ivy tomó de su bolsillo una de las manzanas que había tomado del árbol que había dibujado su hermano en el bosque y se la arrojó con todas sus fuerzas a Tandrara, y le dio justo en el ojo derecho, Ivy tomó otra manzana y se la arrojó al ojo izquierdo, hirió los ojos de la hechicera, todo estaba borroso y no podía enfocar la vista, y el pequeño Thorfax abrió su poderoso hocico y lanzó una bocanada de fuego tal, que mandó a la Tandrara a volar cientos de metros atrás, él tampoco iba a permitir que algo le sucediera a Ivy; entonces Haibane regresó, agrandó su tamaño, le dijo a Ivy que abrazara a Thorfax y se montara en su lomo, de inmediato se remontaron en el cielo cubierto de nubes completamente negras, la furia de la alquimista iba en ascenso, y conjurando uno de sus encantamientos hizo que su rostro apareciera en cada nube, luciendo cada vez más amenazador, su risa malvada era tan poderosa como los truenos, desde las alturas Thorfax seguía disparando bocanadas de fuego ... era aún más rápido que Tandrara, Ivy ya no sentía tanto miedo, y levantando sus manos al aire gritó ¡DESPIERTEN DE SU SUEÑO, QUE SE CAIGA EL VELO QUE CUBRE SUS OJOS! ¡DESPIERTEN YA DRAGONES TODOPODEROSOS DE LA DINASTÍA THORFAX! ¡DESPIERTEN SE LOS COMANDA SU GUARDIANA, LA PORTADORA DEL SELLO DE LYRAX!
La voz de Ivy había resonado más potente que cualquier tormenta, más avasalladora que el rugir de cualquier león, su canto despertó a los antiguos dragones, guardianes del portal entre los mundos. Trece eran los magnánimos dragones, uno a uno comenzaron a surcar el cielo, dueños del aire, el agua el fuego y la tierra, protectores de las estrellas y portadores de la fuerza del sol, ¡los pequeños valientes Ivy y Thorfax lo habían logrado! Los pequeños que eran tan fuertes como cualquiera se habían defendido y habían despertado a los trece guardianes... CONTINUARÁ ;) ...
CAPÍTULO 11 AQUÍ http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html


miércoles, 25 de julio de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO IX


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO IX
¡NO PASARÁS!
Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14












Viene del capítulo 8 En el castillo oxidado
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_18.html


En el jardín de la mansión Thorfax había una escena completamente distinta, Darian yacía sobre el césped inconsciente, pues al haber visto a su hermanita casi caer al vacío nuestro amigo usó toda su fuerza para concentrarse en poder tocarla, aquel acto de traspasar los mundos de aquella manera tan poderosa no podía ser llevado a cabo por cualquier persona, en especial una sin entrenamiento en la alta magia. Pero Darian llevaba aquel conocimiento en sus venas, y había sido su preocupación y amor por Ivy el que había hecho crecer su fuerza de aquella forma tan increíble; aquel acto también había llamado la atención de Tandrara quien colérica por verse superada por un par de niños decidió reunir sus fuerzas para detener a Darian ahora que no podía defenderse y la noche comenzaba a caer.
Así, encubierta por una noche sin luna la alquimista cruzó los mundos hacia la mansión Thorfax y escabulléndose entre las sombras llegó al jardín, por un momento se quedó contemplando a Darian, tenía el semblante tranquilo, su mano derecha estaba manchada del grafito de un lápiz muy pequeño, su otra mano estaba cerrada, la tenía muy apretada, seguramente ahí sostenía las monedas del libro del destino, Tandrara por un segundo dudó, por una fracción de tiempo pensó que debía detenerse, miró a su alrededor y sintió el perfume de las florecillas silvestres y de la hierba, sintió la suavidad del viento moviendo sus rizos ... hacía tanto tiempo que no experimentaba algo así, no desde que se encerró en su mundo de oscuridad, entre polvorientos libros de recetas mágicas y frascos llenos de pociones hechas con ingredientes repulsivos ... antes las cosas no eran así, ella era buena, su magia hacía crecer las flores y los árboles, su voz atraía las corrientes de los ríos, sus manos curaban a las criaturas de los bosques, los elfos y las hadas eran sus amigos, Tandrara por un momento quiso llorar, llorar por haberle dado la espalda a la luz, poco a poco bajó la guardia y por entre las nubes que cubrían la noche se asomó una estrella, la alquimista la vio ¡era hermosa! Ya había olvidado lo hermosa que era la luz; pero entonces lo recordó, ¿porqué ella debía conformarse con ser la sirvienta de un dragón? ¿porque si ella era tan poderosa no podía ser la guardiana del portal entre los mundos? ¿porqué no podía ella ser parte de los Lyrax? ¿porqué debía quedar relegada y ser ignorada? ¡no! ¡eso no era justo! ¡todos debían respetarla, todos debían saber quien era, incluso si eso significaba sumergir a todos y todo en las sombras! Tandrara volvió a envolverse en su enojo y tomó el libro del destino que había quedado sobre el pecho de Darian, se inclinó sobre él y tomando su mano izquierda le quitó las monedas, y sosteniendo las cosas en sus manos comenzó a soplar y soplar hasta que el libro y las monedas se desvanecieron con su aliento; una sonrisa malvada se dibujó en su rostro, pero no duró mucho pues en ése momento Darian recobró la consciencia, la sujetó del brazo y la obligó a sentarse en la fuente de mármol del jardín.
-                    ¡No voy a permitir que le hagas daño a nadie! –exclamó el muchacho–
-                    ¡No me hagas reir niño! Tú nada puedes hacer, es mejor que te quites de mi camino.
-                    Es demasiado tarde Tandrara, estás en mi mundo y aquí tu poder no cuenta.
-                    ¿Cómo te atreves? ¡insolente! –de repente la oscuridad de la noche se intensificó, inmensos nubarrones cubrieron el cielo hasta donde la vista alcanzaba a ver, relámpagos y truenos cimbraron la tierra, pero Darian no se asustó y eso desconcertó a la alquimista–
-                    No te tengo miedo, puedes ennegrecer aún más la noche, y poblar el cielo con todas las tormentas que desees, pero no me asustas, y no te voy a dejar regresar al mundo de papel en donde se encuentra Ivy ¡NO VAS A PASAR! –gritó el muchacho, y mientras lo hacía las horribles nubes se dispersaron, y el cielo quedó cubierto de estrellas–
-                    Tandrara no podía creer lo que aquel niño estaba logrando, estaba peleando su magia y ni siquiera necesitaba decir algún encantamiento, ya no podía percibir miedo alguno en su corazón, y eso asustó a la alquimista, que intentaba alejarse de Darian, pero por alguna razón no podía moverse–
-                    No puedes y no podrás moverte Tandrara, estás sentada sobre el sello del los Lyrax, esta rosa de los vientos, y no sólo me indicó hacia qué camino debía guiar a Ivy, también movía las páginas del libro del destino ...
-                    ¡Ese libro ya no existe!
-                    ¿Te refieres a que lo desapareciste?
-                    Si
-                    Detalles –decía el chico con un tomo muy seguro mientras ponía sus palmas sobre la tierra del jardín y decía: “por entre los mundos, por entre la niebla, nada se pierde, todo regresa” –y de la nada regresó el libro del destino completamente intacto junto con las monedas–
-                    ¡Esto no es posible! –gritaba la alquimista– ¡no hay forma de que un simple niño pueda saber tanto!
-                    Ni siquiera yo lo creía –interrumpió Darian– pero el libro dijo: “el destino está escrito, pero la suerte aún o está echada”; mi destino es ser un Lyrax, y eso significa que no puedo permitir que hagas daño –Tandrara no podía moverse, se sentía debilitada, pero su enojo era más grande e intentó una vez más lanzar sus sortilegios, pero antes de que pudiera mover un sólo dedo Darian la interrumpió–
-                    ¡Ya te lo dije! ¡NO PASARÁS! – fue entonces cuando Tandrara cerró los ojos y se convirtió en una sombra, así rápidamente  se escabulló hacia el libro que seguía en el jardín y desapareció entre las hojas, de inmediato Darian se paró sobre el libro y también desapareció– ¡A DONDE QUIERA QUE LLEVES OSCURIDAD YO TRAERÉ LUZ! ¡A DONDE QUIERA QUE ESPARZAS EL MIEDO YO TRAERÉ CALMA! ¡NO PASARÁS! ... CONTINUARÁ ;) ...
capítulo 10 aquí http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_31.html

miércoles, 18 de julio de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO VIII


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO VIII

EN EL CASTILLO OXIDADO

Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14 








Viene del capítulo 7 ¡Corre!
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_11.html


Después de una frenética carrera Ivy por fin llegó al otro lado, y en cuanto puso los pies en tierra firme el túnel se cerró por completo, no quedaba nada más que una sólida pared de roca; Ivy se acercó y al ver que no había forma de que la entrada volviera a abrirse comenzó a golpearla con sus pequeños puños mientras sollozaba. –no Ivy, no debes llorar– se decía a sí misma, recuerda que no estas sola– entonces secó sus lágrimas con la manga de su abrigo, cerró los ojos, respiró profundo y susurró con mucho cuidado “Haibane Renmei, Haibane Renmei, Haibane Renmei”, casi de inmediato una brisa suave y fresca comenzó a soplar, olía a café, le recordaba las mañanas soleadas de los domingos, la brisa y el aroma se intensificaron y la niña pudo sentir el suave roce de una llovizna de ceniza, abrió los ojos y pudo ver como la ceniza se convertía en plumas, y las plumas volaban por doquier hasta que se amontonaron frente a ella y tomaron la forma de su amigo, el cuervo Haibane.
-                    ¡Mi Cuervo! –gritaba Ivy mientras lo abrazaba– perdóname.
-                    ¿Pero que dices mi niña? ¿perdonarte? si no haz hecho nada malo.
-                    Es que no pude ayudarte, me protegiste y enfrentaste a la sombra tú solo ... yo no pude hacer nada.
-                    Pero Ivy, si haz sido tú quien me ha salvado.
-                    ¿Cómo?
-                    Tus plegarias ... tus plegarias resonaron en la oscuridad, acallando los estruendos de Tandrara, y fueron tus lágrimas honestas y brillantes las que me ayudaron a alejarla del túnel.
Los amigos sonrieron y se abrazaron, pero aquel viaje aún no terminaba. 
Frente a los ojos de Ivy se levantaba un impresionante castillo, cada pared  y puerta, cada torre, ladrillo y detalle estaban hechos de metal. Podía verse que era muy antiguo, no sólo porque parecía medieval, sino porque estaba completamente oxidado.
Al llegar a la gran puerta levadiza Ivy notó otra señal de su hermano, sobre el óxido estaba escrito esto: “SEMPER FI”, la pequeña de inmediato tomó la placa que colgaba de su cuello y la puso sobre la cerradura, ésta se abrió rápidamente y las cadenas comenzaron a moverse, los amigos entraron y cerraron la puerta asegurándola muy bien; dentro del castillo había mucha luz, aunque no sabían de donde provenía, porque no había lámparas, candelabros ni ventanas; pues todas habían sido tapeadas con grandes placas de metal, y por dentro estaban decoradas con vitrales hechos de aluminio y estaño, en todas ellas se podía ver el escudo de armas de la familia Lyrax, igual que en la mansión.
-                    ¿Qué se supone que debemos hacer aquí? –preguntaba Ivy–
-                    Hay que buscar al legendario guardián, el dragón Thorfax –decía el cuervo–
-                    ¿Thorfax? tú dijiste que ése es mi otro apellido.
-                    Así es Ivy, tu segundo apellido viene del nombre de tu protegido.
-                    ¿Pero cómo voy a proteger un dragón? ¿acaso no son gigantescos y sumamente poderosos?
-                    Verás Ivy, cada veintiocho años un nuevo dragón Thorfax nace para unirse a su clan y proteger no sólo este mundo, sino también el mundo de los humanos, y según sabemos el nuevo dragón es muy pequeño todavía.
-                    ¿Es un bebé?
-                    Así es
-                    ¿Y dónde está?
-                    Éste es el lugar más seguro de nuestro mundo, el único que no ha podido tocar Trandara, el dragón debe estar aquí.
El tiempo apremiaba, con cada segundo la alquimista oscura recuperaba sus fuerzas y haría lo imposible por capturar al dragón; así que con ese pensamiento en mente comenzaron su búsqueda.
Registraron las cinco torres, desde el sótano hasta la punta más alta, abrieron cada habitación, pero todo estaba vacío, el castillo parecía haber sido abandonado hacía siglos, el polvo, el óxido y las telarañas no mentían, aquel lugar debió ser hermoso alguna vez, Ivy podía imaginárselo brillando como el sol ... igual que el sol –pensaba la niña–
-                    ¡IGUAL QUE EL SOL! –gritó de repente Ivy–
-                    ¿A qué te refieres mi niña?
-                    ¡Hay que esperar que el sol esté en lo más alto del cielo, el sol nos va a mostrar en donde está oculto el dragón!
Por fortuna no faltaba mucho para que el sol llegara al cenit, y cuando finalmente lo hizo, un sólo rayo penetró en el castillo, se reflejó en el aluminio de cada ventana, siguió trepando por las escaleras como si fuera una serpiente, llegó a los techos y atravesó las puertas inundándolo todo; a pesar del óxido el metal brillaba como el oro, y de repente aquel inmenso mar de luz comenzó a deslizarse por una rendija en el piso, era como si algo lo estuviera absorviendo, y el rayo fue haciéndose cada vez más y más delgado hasta que desapareció.
Al ver aquello, Ivy y el cuervo se apresuraron al lugar donde estaba la rendija, intentaron buscar alguna puerta, un pasadizo, algo que les permitiera abrir el piso, pero no había nada, Haibane intentó abrir la ranura con su pico, pero el piso era metal sólido y no pudo ensancharla, pero al introducir el pico comenzó a sentir un calor abrumador, el piso comenzó a calentarse, también las paredes y las manijas de las cerraduras, entonces los amigos decidieron salir, y cuando lo hicieron no podían dar crédito a lo que presenciaban sus ojos; el rayo de sol había salido y rodeaba el castillo por completo como si estuviera envuelto en una burbuja; y cada parte del edificio comenzó a doblarse como si estuviera hecho de papel, las torres quedaron aplanadas y dobladas sobre los muros de la planta baja, las ventanas quedaron reducidas a pequeños cuadros, por momentos parecía como si el enorme castillo estuviera convirtiéndose en un barquito de papel, pero pronto tomó la forma de un cubo y lentamente este empezó a girar y girar cada vez más rápido hasta que se convirtió en una esfera y ésta en un óvalo, un óvalo dorado del tamaño de un taburete, y el óvalo cayó suavemente en el suelo y por fin dejó de brillar.
¡El castillo oxidado no era otra cosa que el cascarón de un huevo de dragón! ... CONTINUARÁ ;) ...
CAPÍTULO 9 AQUÍ http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_25.html