viernes, 2 de mayo de 2014

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS : CAPÍTULO IV


EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS
CAPÍTULO IV
¡UN GUERRERO INDEFENSO!
Autora: Elizabeth Segoviano Copy right©
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Un par de murciélagos descomunales habían salido al encuentro del oso, pero éste no les temía, se quitó la pañoleta que tenía atada al cuello y la convirtió en una especie de honda con la que les arrojó algunas rocas para poder quitárselos de encima; el inmenso bosque parecía interminable y en la espesa oscuridad se ocultaban toda clase de obstáculos y criaturas que podían erizarle los pelos a cualquiera, pero no al guardián, quien corría a toda velocidad con un solo pensamiento, llegar con Soleil. Sin embargo, un destello capturó la atención del guardián, una luz entre los arbustos que lentamente se hacía más débil, el oso escudriñó la escena y escuchó un sollozo lleno de dolor, de inmediato trozó las ramas de los arbustos y entonces descubrió una pequeña criatura cubierta de fango, con las alas rotas y los diminutos brazos llenos de rasguños, el osito pensó que esa criatura era un tanto extraña para ser un ave, pero toda criatura merecía ayuda, en especial si estaba lastimada, así que el guardián puso a la extraña ave en su pañuelo y trepó a un alto árbol donde había un nido de búhos de cara blanca.
-         buuhoo –dijo el guardián–
-         buuhoo –respondió un enorme y hermoso búho– ¿eres un oso?
-         Si, un oso y un guardián
-         Buuhoo ¿cómo te llamas?
-         Aún no tengo nombre, mi protegida debe escoger mi nombre
-         Buuhoo ... comprendo ¿y qué puedo hacer por ti guardián?
-         Encontré esta ave lastimada y me preguntaba si podía dejarla contigo
-         ¡Buuhoo, buuhoo, buuhoo! ¡esa no es una ave, es un hada!


-         ¿un hada? ¿y que hace tan lejos de los bosques mágicos?
-         Buuhoo, tal vez se perdió, pero mi familia y yo la cuidaremos, ella sanará ... buuhoo, sabes , han estado pasando cosas extrañas, hay tenebrosas sombras que han cruzado por mi bosque hacia la ciudad, he visto murciélagos enormes y enfurecidos, y tormentas que no tienen explicación ... ¿es por eso que has venido?
-         Eso creo, debo llegar cuanto antes con mi protegida, la luna me ha dicho que hay un peligro acechando ¡debo detenerlo!
-         Buuhoo ... será más rápido llegar si te llevo en mi lomo.
-         ¿Y qué hay del hada?
-         Buuhoo, no te preocupes, mi esposa cuidará de ella, en nuestro nido no le pasará nada malo.
-         Entonces vámonos señor búho.

El guardián se sujetó fuertemente al gran búho y emprendieron el vuelo.
Desde las alturas el oso pudo ver que las terroríficas sombras se cernían poco a poco sobre la ciudad, dirigiéndose a la casa de Soleil. Aquella oscuridad crecía para apoderarse de todo lo que fuera bueno.
El búho apresuró el vuelo, sin embargo, al irse acercando, las monstruosas presencias comenzaron a rodearlos para detenerlos.
Las terribles visiones que poblaban la oscuridad hacían que el búho quisiera huir a toda prisa a su bosque, al fondo de su nido donde se sentía a salvo, pero el guardián le susurró al oído que no se asustara, que no alimentara al miedo, y llenara su mente con recuerdos hermosos, entonces el guardián posó sus manitas peludas y rechonchas sobre los ojos del búho y como por arte de magia el ave se vio transportado a las bellas tardes de verano cuando sobrevolaba el bosque mientras el ocaso teñía el cielo de incontables colores, y a la mañana de primavera cuando sus queridos polluelos habían comenzado a romper su cascarón, con aquellos recuerdos inundando su mente, el búho voló directamente hacia las sombras y las atravesó.
Las tenebrosas apariciones chillaron de coraje y se retorcieron formando tétricas garras gigantescas que intentaban atrapar al búho en vano, y enfurecidas se apresuraron a entrar en la casa de Soleil.


En la recámara de la niña las paredes parecían gruñir, extraños ruidos emanaban del guardarropas y por debajo de la cama ... la niña quiso levantarse y correr con sus padres, pero al poner sus piecitos desnudos en el piso, sintió que extrañas garras frías y viscosas querían atraparla, entonces estiró su brazo para encender la lámpara, al hacerlo ésta salió volando al otro lado de la habitación, así que Soleil, aterrada, abrazó sus mantas y se cubrió con ellas el rostro esperando que todo fuera un horrible sueño del que despertaría pronto.
El corazón de Soleil latía tan rápido y tan fuerte que pensó que en cualquier momento se le saldría del pecho, pero fue en ese momento, cuando creyó que ya no podría soportar más, que se escuchó el cristal de la ventana romperse, la niña haciendo uso de todo su coraje se destapó la cara y notó que entre las penumbras revoloteaba  un búho blanco y montando al ave iba un deslumbrante oso de peluche que para su enorme sorpresa hablaba y recitaba con una voz fuerte, clara y firme unas palabras que ella no comprendía : “Lunare licht, Sun licht, non shatten postare” aquellas palabras hicieron que las sombras retrocedieran y el oso saltó del lomo del búho a la cama de Soleil  tomando la linterna que estaba en su buró y con ella apuntó a las sombras que comenzaron a huir en parvada.


Pero repentinamente un par de sombras que acechaban bajo la cama salieron enfurecidas enseñando sus negras fauces a la niña, el búho y el oso; sin embargo el guardián era rápido y cruzó la habitación de un salto para descolgar un espejo que apuntó hacia la ventana donde brillaba la luna llena y reflejó los rayos plateados y puros sobre las sombras, estas se estremecieron  convirtiéndose en un fino polvillo que salió volando por la ventana.

Soleil no daba crédito de lo que había presenciado, y aunque había algo acerca del oso que la tranquilizaba, no lograba comprender que estaba sucediendo.
El guardián con calma recogió la lámpara y la encendió,  de inmediato subió a la cama de la pequeña y la abrazó.
-         tranquila mi niña, no voy a permitir que nada ni nadie te lastime, nada ni nadie te tocará, ni perturbará tus sueños, yo soy tu guardián, he sido mandado por Nani, tu abuela, y voy a resolver esto -la niña tomó lápiz y papel para escribir lo que quería decir, pero el oso la interrumpió y dijo que no había necesidad de eso, pues el podía escuchar sus pensamientos- .
-         ¡todo es mi culpa! –pensó la niña–  ¡mi abuelita no despierta! ¡mis amigos se han convertido en sombras!
-         Nada de esto es tu culpa Soleil –decía el oso con una voz suave y tierna mientras secaba las lágrimas de la pequeña con sus pulgares regordetes- arreglaremos esto juntos, no estás sola.
-         ¿Cómo te llamas?
-         Tu debes ponerme nombre, y cuando lo hagas nada podrá separarnos.
Soleil pensó y pensó, rebuscando en su cabeza un nombre especial, uno que fuera digno de su guardián ... entonces un sólo nombre vino a ella, se dirigió a la ventana y señaló la estrella más brillante de la constelación de tauro, luego señaló al oso y el guardián lo comprendió, el nombre que Soleil le había elegido era ALDEBARÁN, y como si aquella estrella a tantos años luz de distancia pudiera comprenderlo todo, brilló y titiló más fuerte que antes regalándole al oso sus más hermosos rayos de luz. Acto seguido, el oso tomó las manos de la niña y dijo : “Aldebarán, Soleil, Soleil, Aldebarán, bajo el resguardo de las estrellas nuestros nombres se unirán, por siempre te juro lealtad, soy tu guardián protector y nada de ti me separará jamás”.
La pequeña abrazó al oso y comenzó a sentir los párpados cansados, todo su cuerpo se sentía lento y pesado como un ancla que cae lentamente en las profundidades del mar, y cerró los ojos para dormir tranquila por primera vez en muchos días, Aldebarán la cubrió cariñosamente con el edredón, le dio un beso en la frente y le pidió al gran búho que se quedara con ellos hasta que amaneciera pues no era seguro volar hasta el bosque aquella noche, el búho, también cansado se posó sobre una repisa y se dispuso a descansar.
Aldebarán tomó un lápiz, le sacó una punta bien afilada y recogió el espejo para usarlo como escudo.
    -    Duerman tranquilos pequeños –susurró– Aldebarán vigilará sus sueños.
Ni bien acababa de decir aquellas palabras cuando un viento helado entró azotando la ventana, pero el guardián ya estaba listo, la ráfaga giró rápidamente tratando de esquivar al oso pero Aldebarán le cortó el paso con el espejo y la ráfaga se convirtió en un espectro que al ver su horripilante reflejo retrocedió y el oso le metió tremenda estocada con su lápiz, un pedazo de aquel ser se desgarró y atemorizado ante aquel increíble hecho desapareció.
-         Buuhoo – ululó el gran búho que aún no estaba del todo dormido– un guardián necesita armas, armas de verdad Aldebarán, no puedes seguir peleando así  ¡eres un guardián indefenso!
-         Lo sé querido Búho, solo debo resistir hasta el amanecer y entonces buscaré las armas que me ayuden a librar de esas sombras a mi princesa.
El resto de la noche ya no hubo ataques, aunque sí muchos ruidos extraños, pero al menos Soleil había dormido tranquila y eso era todo lo que importaba.


Aldebarán supo que aquellas apariciones no habían llegado sin una razón, habían sido conjuradas ... pero aquel conjuro debía tener algo extraño, pues si una bruja común y corriente las hubiera llamado, ya habrían desaparecido, el guardián necesitaba respuestas, y para ello tendría que buscar el consejo de seres sabios, seres mágicos como los que habitaban en el bosque de las hadas, pero no podía ir sin armas y sobre todo, no podía ir dejando desprotegida a Soleil ...
CONTINUARÁ ;) 
  

martes, 8 de abril de 2014

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS : CAPÍTULO III


EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS
CAPÍTULO III
LA AYUDA VA EN CAMINO
Autora: Elizabeth Segoviano ©Copy Right 2014 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Algo muy extraño comenzó a suceder desde que Nani había partido de la ciudad, si bien las pesadillas de Soleil se habían detenido tan abruptamente como iniciaron, la niña notaba que sus amigos estaban cambiando, siempre estaban nerviosos, agotados y se enojaban a la menor provocación, era como si estuvieran convirtiéndose en sombras ...
Justo como le había sucedido a ella antes de que su abuela llegara ... pero los pensamientos de Soleil se vieron interrumpidos al ver que sus compañeros comenzaban a rodearla.
A simple vista parecían los niños de siempre, pero al mirar al piso, Soleil notó que sus sombras no eran normales, sus sombras tenían el aspecto de aquellos monstruos que había dibujado y quemado, la niña no podía creer lo que veía ¿cómo era posible? ... de repente Soleil lo comprendió ¡las pesadillas habían cobrado vida!  ¡y se estaban apoderando de sus amigos!
La niña, comenzó a alejarse lentamente tratando de no lucir asustada mientras cerraba con fuerza la mano donde tenía puesto el anillo de Nani.
Pero al igual que pasaba en las pesadillas, Soleil no tenía a donde escapar, así que quiso correr a buscar a alguno de sus maestros, mas al hacerlo tropezó y al caer, el anillo de su abuela se le zafó y fue a parar en una alcantarilla.

                                                            ***

En un recóndito bosque a las afueras de la ciudad, Nani por fin llegaba a su destino, una antigua y hermosa cabaña de madera que se camuflaba perfectamente con los árboles, apenas se podía distinguir por el aromático humo que despedía la chimenea. Aquel era el hogar de Zumeriel, una verdadera y auténtica bruja blanca que salvaguardaba el bosque y todo lo que en él habitaba.
La abuela Nani sabía muy bien que si alguien podía ayudar a su nieta, era ella.
Justo antes de que tocara la puerta, ésta se abrió y se escuchó la voz dulce y clara de Zumeriel, quien ya había puesto la tetera al fuego.
-         Por favor –decía la bruja blanca– toma asiento, has hecho un viaje muy largo ... tienes una gran preocupación ... cuéntame
Al calor de la chimenea y el tenue perfume del té de jazmín, la abuela le contó detalladamente la extraña situación de su nieta, Acto seguido, Zumeriel se acercó a un caldero que burbujeaba alegremente, en él arrojó unas cuantas hojas y algunos polvos, se acercó al vapor, en él se rebelaron rápidamente las imágenes, pudo ver a Soleil y las pesadillas que amenazaban a sus amigos, también observó que la niña había perdido el anillo de protección, el peligro era inminente ... la pequeña necesitaba ayuda cuanto antes ...  una ayuda especial, muy poderosa y mágica que pudiera proteger sus preciados sueños, una ayuda que la defendiera contra toda oscuridad.
Sólo había una posible solución, Zumeriel se dirigió al ático, lugar donde guardaba todos sus pergaminos y libros mágicos, y luego de una intensa búsqueda por fin lo encontró “el hechizo del guardián”.
La bruja blanca comenzó a reunir algunos exóticos ingredientes, un frasco de agua de lluvia primaveral, un cofre de plata donde guardaba la luz de una luna llena y la de una estrella fugaz, polvo de rosas azules y aceite de vainas de vainilla que le había regalado un pajarito llamado papán, gotas de néctar traídas por un colibrí, la escama de un dragón, viejo amigo suyo, aliento de luciérnagas, una ráfaga otoñal, la pluma de un ave fénix, también la de un pavo real y por último un rizo de un arcángel llamado Galadriel, uno de los arcángeles que vela por los niños. Acto seguido la bruja sacó unos metros de suave felpa y se puso a confeccionar una hermosa y tierna criatura con una linda barriguita peluda y orejas redonditas, piernas y brazos rechonchos y bellos ojos de cristal ... ¡un osito! Pero no un osito cualquiera, sobre él Zumeriel vertió su pócima de exóticos ingredientes mientras susurraba en las orejas del osito las siguientes palabras :
“Luna, cielo, sol y mar,
Arcángel querido ven a tocar tu arpa y trompeta para despertar a este guardián.
Dale fuerza para abatir toda oscuridad, dale valentía para nunca fallar. Estrellas todas, vengan a mi, Vega, Aries, Mizar y Orión regalen su estela de luz a este guardián, que proteja a Soleil y sus sueños también.
De día y de noche estará atento el guardián, pues nada más poderoso que él habrá”.
Cuando la bruja blanca terminó de hablar un deslumbrante resplandor dorado envolvió al osito y Zumeriel supo que había despertado al gran y único guardián que podría proteger a la niña. Lo puso cuidadosamente en una cajita de madera tallada a mano y se la dio a Nani, quien, agradecida emprendió el camino de regreso a la ciudad, resiste Soleil, pensaba la abuelita, la ayuda va en camino.

                                                              ***

El destino es un montón de finos hilos entretejidos de forma misteriosa ... pero al final todos esos hilos llevan al mismo sitio ... quizá por ello Darkleryth no había podido llegar muy lejos en su ansiado viaje de aventuras; aunque siendo un hada tan despistada no era de sorprenderse que se hubiera perdido en lo profundo del bosque solo para toparse con una bandada de furiosos murciélagos a quienes había despertado de su largo sueño invernal, la persecución ya llevaba más de una hora, los empujones, aletazos, dentellones y zarpazos que Darkleryth recibía de los murciélagos eran despiadados, y con el pasar de los minutos las frágiles alas de el hada se debilitaban más y más, ella trataba de esquivar a los furiosos animales mientras pronunciaba un hechizo fallido tras otro, pero nada de lo que salía de su boca podía protegerla ... un intento más –se dijo el hada casi desfallecida- “¡omnious, magnus, alleryth!

Las desbocadas palabras de Darkleryth resonaron en el bosque y regresaron a ella con un eco fuerte y claro, lo que ella pretendía era agrandar sus alas, pero lo que pasó fue que los murciélagos comenzaron a crecer, cuadriplicando su tamaño y su furia, un solo altazo bastó para mandar a la pobre hada al otro lado del bosque, justo donde empezaba la carretera, y fue a chocar intempestivamente en el parabrisas del coche de Nani, ella se asustó, perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol, todas las ventanillas estallaron en pedazos y con el impacto salió volando la caja de madera que contenía al guardián de Soleil.

                                                       ***

En una habitación de hospital dormía Nani, tenía  algunos golpes y rasguños pero regresaría a casa pronto ... los monstruos que acechaban a Soleil lo sabían, y  debían impedir que ella protegiera a la niña, así que esta vez ellos se infiltraron en los sueños de Nani, convirtiédolos en una pesadilla interminable en donde ella veía como su nietecita era tragada por las oscuras garras de aquellos seres maléficos sin que ella pudiera hacer nada.
Nani había caído en un sueño tan profundo que nadie podía despertarla …

En la cabaña del bosque la gran Zumeriel sintió que algo no estaba bien, el escalofrío que recorría su espalda le indicaba que su guardián no había llegado a su destino, entonces se quitó el cristal de cuarzo blanco que llevaba al cuello salió, se arrodilló bajo la luna llena, sostuvo el cristal en sus manos y dijo “Luna guardiana, Luna pura que todo lo bañas, hilos de plata, aliento estelar, despierta al guardián, guía su camino, haz que llegue a salvo a su destino” en ese instante un precioso rayo plateado salió del cristal y recorrió como saeta el bosque entero, sorteando toda clase de obstáculos hasta llegar a la zanja donde estaba la caja de madera, y entonces el rayo la cubrió, esta quedó abierta y el rayo se metió en el pecho del osito, al hacerlo, éste abrió los ojos, se incorporó y con una voz dulce y firme dijo ¡Soleil la ayuda va en camino! ...

CONTINUARÁ ... ;)

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS CAPÍTULO 1 - ROSTRO DE HADA, BOCA DE BRUJA lo encuentran acá 
EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS CAPÍTULO 2- CONSERVA TUS SUEÑOS, DAME TUS PESADILLAS lo encuentran acá

miércoles, 2 de abril de 2014

¡UN AÑO MÁS! ¡OTRO ANIVERSARIO!

¡Lo prometí y lo cumplo! Dije que iba a regresar pronto y que les tendría una sorpresa, pues mis queridos soñadores, ¡ESTOY DE VUELTA! y en esta fecha importante para mi, pues no sólo es el 4º aniversario de mi blog y mi cumpleaños número .... (jeje eso no se los digo) también es el día internacional del libro infantil y como yo siempre escucho sus peticiones y consejos pues he reunido los tres cuentos que ustedes más han buscado y leído y se los tengo de regalo en un lindo PDF que les he hecho con mucho cariño, y que he titulado LEYENDAS DE ENTRE LAS ESTRELLAS contiene la leyenda de Dralión, el hada de las aves y la atrapa sueños y el hacedor de estrellas.

La dinámica para obtener este libro es muy simple, mándenme un e-mail a sognareprofundere@gmail.com y en el asunto ponen : 
¡QUIERO LAS LEYENDAS!  ¡y eso es todo! a vuelta de mail tendrán este librito.

También quiero contarles que desde la próxima semana retomaremos nuestra historia de aventuras de el guardián de los sueños tal y como me lo estuvieron pidiendo :D
SOÑADORES solo me resta darles las gracias por su presencia, sus comentarios, correos, sugerencias y peticiones, y sobre todo por su paciencia, ya que el último año no ha sido nada fácil para mi, pero gracias a ustedes he encontrado la fuerza para seguir adelante con mi sueño :) ahora ES HORA DE CELEBRAR :) no olviden pedir su libro y venir a visitarme y escribirme para lo que ustedes gusten y manden.
woohoo es hora de seguir adelante :)
los quiere con todo su corazón Eliz Segoviano, aspirante a escritora.
XOXOXOXOXOOXOXOXOXOXOXOXOXOOXOXOXOXOXOOXOXOXOX

GRACIAS POR CUATRO AÑOS DE AYUDARME A VIVIR MI SUEÑO

viernes, 14 de febrero de 2014

REGRESARÉ PRONTO :D

Queridos soñadores,
Se que he estado ausente y que además les dejé una historia a la mitad, Y PROMETO TERMINARLA  pero mi ausencia tiene un porqué, ¡y es una buena razón! estoy estudiando y trabajando mucho para poder ofrecerles mejores historias y alguna que otra sorpresa, espero reencontrarlos pronto en este su espacio de sueños, mientras tanto les deseo un muy feliz san valentín
LOS QUIERE ELIZ
AMIGO
COPYRIGHT© Elizabeth Segoviano


Eres camino abierto, horizonte extenso, luz infinita y una sonrisa honesta.
Eres mi parte favorita del día, la melodía con la que mi corazón se alegra y tu nombre la plegaria con la que mis ojos se cierran.
En los días nublados eres mi sol resplandeciente, y mi olla de monedas relucientes al final del arcoíris.
Eres mi amuleto de la buena suerte, mejor que un trébol de cuatro hojas, mucho mejor que una pata de conejo, una herradura o el mechón de alguna bruja.
Unas cuantas palabras tuyas pueden ahuyentar toda oscuridad. Y no tengo miedo de volar porque sé que si caigo serás mi red de seguridad.
Cuando tomes mi mano podré remontar los cielos otra vez, y llegar más alto de lo que nunca imaginé.
Aunque estemos separados nunca me sentiré perdida, porque al mirar mi cielo te encontraré como la estrella polar que mi camino ha de guiar.
Eres mi amigo, y sin duda la mejor parte de mí, eres un regalo que puedo descubrir todos los días … eres todo por lo que vale la pena sonreír.

sábado, 21 de diciembre de 2013

MUY FELICES FIESTAS PARA TODOS :D

Queridos soñadores,
Se que he estado algo ausente de este espacio y que les debo mas capítulos de nuestra historia de aventuras  ¡y se los voy a dar! es solo que he tenido algunos problemas técnicos y de tiempo y no he podido terminar, pero no quiero dejar de desearles unas muy felices fiestas, y un año nuevo lleno de agradables sorpresas y éxito, que el 2014 sea un año en el que cumplan sus sueños y tengan la imaginación, la fortaleza y el coraje para seguir soñando.
Y recuerden que lo más importante de la navidad no son los regalos, si, por supuesto, los juguetes y los regalos son hermosos, pero eso no significaría nada si no contáramos con nuestros seres queridos.
Yo espero que tengan una navidad tranquila rodeada de su familia y amigos, que compartan platillos ricos, que se abracen, se diviertan y creen hermosos recuerdos.
LES DESEO CON TODO MI CARIÑO DESDE EL FONDO DE MI CORAZÓN UNA MUY FELIZ NAVIDAD Y UN GRANDIOSO AÑO NUEVO.
los quiere Eliz Segoviano, aspirante a escritora y empedernida soñadora.


        TIEMPO DE NAVIDAD


Velas rojas por amor … 

Amor hacia nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amigos, y ésas almas que aún no hemos conocido.

Un pino lleno de coloridas luces …

Luces que nos recuerden que no estamos solos, porque somos amados desde muy lejos y más allá.

Muérdago fresco …

Para dar y recibir ternura, no solo ahora sino por siempre.

Galletas de jengibre, bellotas asadas, caramelos y trocitos de chocolate…

Para recordar que está bien ser infantil, para probar una vez más aquellos días cuando podíamos ser sorprendidos por nuevos juguetes, magia, milagros y copos de nieve.

Una plegaria honesta en nuestros labios …

Una plegaria que salga de lo más profundo de nuestros corazones, palabras para agradecer el regalo más grande que hemos recibido … si ¡sin duda es la vida!

Viejas canciones navideñas dando vuelta en nuestra mente …

Canciones que despierten aquellas memorias de ayer, canciones para soñar en los nuevos días, canciones para renovar nuestra fe.

Viento helado bailando a nuestro alrededor …

Para respirar profundo, para sentir el invierno y abrazar a los que amamos … incluso con un rostro congelado … si, incluso viéndonos como Rodolfo el reno con su grande y roja nariz … porque los besos y abrazos congelados son siempre bienvenidos, nunca son suficientes.

Una gran ventana y una mente abierta …

Para mantener nuestra inocencia por un año más, para que podamos levantar la mirada al cielo y pedirle a una estrella fugaz que nos de otra oportunidad para volver a creer.
Para pedirle a cada estrella que podamos disfrutar otra Navidad.

Una esponjosa almohada y una manta abrigadora …

Para dormir profundamente y no darnos cuenta cuando es que Santa se desliza a dejar nuestros regalos. Pero un buen oído para despertar tan pronto como escuchemos su melódico “¡jo jo jo!”

y decirle adiós mientras lo vemos atravesar el cielo.

Porque no hay otro tiempo como este, tan lleno de milagros, dulzura y paz … ¡es Navidad amigos! Vamos a jugar y desear, vamos a disfrutar y soñar, vamos a esperar que todos tengamos una feliz Navidad.

viernes, 8 de noviembre de 2013

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS :CAPÍTULO II


EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS
CAPÍTULO II
CONSERVA TUS SUEÑOS, DAME TUS PESADILLAS

Autora: Elizabeth Segoviano © Copyright 2013 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Desde que Soleil había encontrado al hada sus noches eran terroríficas, tan pronto oscurecía el miedo iba creciendo en su corazón, al recostarse en la cama ya no sentía el alivio y la seguridad de dormir acurrucada en el fragante edredón que le había hecho su mamá, ahora solo podía pensar en las horribles visiones de monstruos acechándola sin parar hasta  el amanecer. La niña intentaba mantenerse despierta leyendo los libros de cuentos que tanto amaba, pensó que si sólo leía historias hermosas llenas de fantasía y de héroes soñaría con ello, pero cuando el cansancio  la vencía, de nueva cuenta las pesadillas se apoderaban de ella, cada noche era idéntica, lobos, monstruos, brujas. sombras ... todos queriendo atraparla ... soñaba que corría por el pueblo buscando a su familia y lo único que encontraba eran casas vacías, mientras un centenar de horripilantes criaturas la perseguía hasta que los bondadosos rayos del sol entraban por la ventana acariciando su rostro bañado en lágrimas.
Día con día la niña alegre y curiosa que era Soleil, iba cambiando, siempre estaba triste, nerviosa, a veces malhumurada y prefería estar sola, el dulce brillo de su mirada se había opacado, toda ella se estaba convirtiendo en una sombra.

Aquella  situación preocupaba profundamente a su mamá, quien no sabía que hacer, ya había intentado cantarle hermosos arrullos, dormir abrazándola, incluso habían visitado al médico ... solo que la pequeña no estaba enferma y la medicina nada podía hacer.
***
Soleil corría a todo lo que le daban las piernas a través de los resbaladizos pasillos de la escuela, un sudor frío bajaba por su espalda, cada vez le costaba más trabajo respirar y comenzaba a quedarse sin fuerzas, pero al sentir un aliento fétido en la nuca, el miedo la alentaba a seguir, los horrorosos sonidos detrás de ella solo eran opacados por los latidos de su corazón, subía y bajaba escaleras buscando alguna salida, o alguien que le ayudara pero repentinamente los pasillos se terminaron y quedó atrapada entre la pared y un grupo de horribles criaturas que le doblaban el tamaño, sus pequeños dientes afilados y retorcidos emulaban las fauces de los tiburones y sus garras la tenían fuertemente asida de la ropa para comenzarla a levantar en el aire, Soleil pataleaba con todas sus fuerzas tratando de escapar, y entonces sucedió...
Una voz gentil y dulce pronunció su nombre, la oscuridad en sus sueños de inmediato retrocedió, los monstruos se desvanecieron y Soleil pudo despertar, al hacerlo notó que quien la llamaba era Nani, su abuela, que de inmediato la abrazó tratando de calmarla.
-        Tranquila mi niña –decía la abuelita–  era una pesadilla, eso es todo, ahora cuéntale a tu Nani que estabas soñando, si lo haces, tus pesadillas nunca se harán realidad.
Soleil se aferraba con todas sus fuerzas a su Nani, entre lágrimas y su lenguaje de señas le contó a su abuelita de las terribles apariciones que acechaban sus sueños; y de la angustia que se apoderaba de ella al no poder despertar.
Nani la miraba atenta, pero no podía entender en donde se habían originado sus miedos y porqué justo ahora.
Cuando la niña terminó de contarle todo, Nani le dijo que podían vencer sus pesadillas si ella dibujaba en papel todos esos espantosos monstruos con mucho detalle, sin olvidar un solo cabello o diente chueco, cada uña retorcida y cada ojo saltón. La niña, que era muy obediente y confiaba mucho en su abuelita porque había vivido largos años y era profundamente sabia, comenzó a dibujar uno a uno los monstruos que la aterrorizaban.
Cuando hubo terminado, la abuela les echó un vistazo y luego los arrojó al bote de basura, encendió un fósforo y dijo “ las pesadillas no pertenecen aquí, hoy las hacemos cenizas, son basura y nada más” les arrojó el fósforo y vieron los monstruos desaparecer en las flamas.
-        ¿Lo ves mi niña? Las pesadillas se han ido para siempre, ya no podrán volver, ahora mismo las botamos en el basurero y jamás volverán a molestarte.
Al observar a los monstruos arder Soleil se sintió mejor y sabía bien que su Nani no le mentiría, un profundo sentimiento de alivio y tranquilidad inundó su corazón, y por primera vez en muchos días dejó de sentir miedo.
Después de meter las cenizas en una bolsa y atarlas fuertemente para arrojarlas en el basurero, Nani y Soleil pasaron un día fantástico paseando en el parque, comiendo helado y luego al cine para ver una película.
Soleil parecía ser la niña alegre, amable, sensible y curiosa de siempre, y aquella noche se fue a dormir entre los protectores brazos de su abuelita con una gran sonrisa, ahora sabía que sus monstruos habían desaparecido.
***


Pero mientras abuela y nieta dormían, las cenizas de los dibujos estaban siendo liberadas por un inoportuno ratón goloso que buscaba alguna cosa rica para merendar. En cuanto el aire tocó las cenizas, éstas se esparcieron por el cielo buscando de nueva cuenta a Soleil.
Pasada la medianoche los monstruos de ceniza ya sobrevolaban la casa de la pequeña y en pocos segundos fueron entrando por las rendijas, arrastrándose por debajo de las alfombras inundándolo todo con una densa oscuridad.
Sin embargo, Nani no estaba dormida y observó claramente como esas malignas sombras acechaban a su nieta. De inmediato ella cubrió la frente de Soleil con su mano derecha y las sombras, al notar que en su dedo anular Nani llevaba un anillo de amatista con una estrella de plata, las tenebrosas sombras aullaron, chillaron, se sacudieron y desaparecieron mientras la abuela decía: “ ninguna sombra se posa sobre el sol, ninguna sombra se posa sobre las estrellas”.
La abuela miró el rostro apacible de Soleil y susurró “ conserva tus sueños mi niña, dame tus pesadillas, tu Nani puede con ellas”.
Nani pasó la noche velando el sueño de su nieta, pero sabía que debía buscar más ayuda, pues esto no era solo una pesadilla, no era solo miedo a la oscuridad, la abuela sabía que eso era un maleficio y debía romperlo antes de que fuera demasiado tarde.
El alba ya comenzaba a clarear, Nani se quitó su anillo, lo deslizó en el dedo de Soleil, le pidió que no se lo quitara hasta que ella estuviera de regreso, besó a la niña en la frente y emprendió el camino.
CONTINUARÁ ... ;)