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lunes, 12 de noviembre de 2018

ZARZAMORA ES TAL COMO ES

Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
ZARZAMORA ES TAL COMO ES
Muchas cosas flotan … flotan las hojas de los árboles, cuando el aliento del otoño lo tiñe todo de cambiantes cafés,rojizos, anaranjados y amarillos; flotan las plumas de las aves que se caen cuando emprenden el vuelo en busca de más cálidos cielos; flotan las palabras, que a veces se quedan largo tiempo suspendidas en el viento; flotan los trocitos de confeti, las gotitas del rocío matinal, flotan los aromas, sobre todo aquellos que nos recuerdan momentos felices, flotan los sonidos e incluso los besos … ¿pero alguna vez habías visto flotar a una elfo? Éso fue lo que le sucedió a Zarzamora, la más pequeña de seis hermanitas guardianas de los bosques.

Todas las hermanas habían recibido mágicos dones para poder realizar su misión, y todas eran muy hermosas … excepto la pequeña Zarzamora … o al menos éso pensaba ella, porque no tenia el largo, sedoso y rojizo cabello de su hermana mayor, Cereza, ni los ojitos color violeta de la pispireta de Arándano, tampoco tenía la sonrisa perfecta de la tierna Fresa, ni la melodiosa voz de Mora y definitivamente no era tan alta y delgada como la guapa de Grosella; Zarzamora era bajita, algo llenita, con largos rizos rebeldes color de la noche y nadie, ni siquiera las orugas acataban sus órdenes porque aún era muy pequeña, lo cual significaba que tampoco contaba con un don mágico como los de sus hermanas; motivo por el cual nuestra amiguita se frustaba y desesperaba y,al verla así sus hermanas siempre le decían lo mismo “sólo espera, ya crecerás” pero a Zarzamora le parecía imposible llegar a ser tan linda y poderosa como sus hermanas, y se la pasaba deseando ser alguna de ellas … o alguien más … quien fuera, menos ella misma.
Así que una mañana Zarzamora decidió que no iba a esperar más y se fue a recorrer los bosques para recolectar todos los pétalos rojos que pudo apretujar en su bolsita;los tenía de tulipanes, claveles, margaritas, flores silvestres y por supuesto, de rosas, y con ellos hizo una pintura sumamente aromática y se tiñó el cabello. Luego de lavarlo y cepillarlo por más de tres horas para que se quedara quietecito, por fín se decidió a salir de su habitación a mostrarle a sus hermanas su nuevo “look”.
– ¿Pero qué le hiciste a tu hermoso cabello Zarzamora?-interrogaron asombradas todas las hermanas al unísono-
– … pues … lo teñí … ¿qué? … ¿no les gusta?
– Hermanita-decía Fresa- es que así no eres tú
– ¡Ése es el punto! ¡no quiero ser yo! ¡Cereza tiene el cabello rojo y se ve hermosa! ¿porqué no puedo yo verme así?
– ¡Zarzamora,tu ya eres hermosa!
– ¡No es cierto!
Sin embargo, la discusión de las hermanas feé interrumpida por un penetrante zumbido que se hacía cada vez más y más intenso … bzzz … bzzzz … BZZZZZ-se escuchaba- y en segundos la pobre de Zarzamora estaba rodeada de abejas que habían encontrado sumamente atractivo el olor de su cabellera, y por más que las hermanas le ordenaban a los insectos que se alejaran, el dulce olor era tan irresistible que nuestra amiguita no tuvo más remedio que correr hacia el río y lavar su pelo.
Aquella tarde Zarzamora se quedó largo rato a la orilla del agua observando su reflejo. -Que mejillas tan grandes tengo, mis ojos son tan oscuros y mis piernas son tan cortitas-pensaba- entonces se inventó un hechizo para que sus ojitos cambiaran de color y contenta con lo que había hecho regresó a casa.
– ¡Zarzamora que bueno que volviste!-decía su hermana Arándano- Ya es hora de cenar … ¿que tienes en los ojos? ¿estás enferma?
– No … ¿porqué?
– ¡Niña! ¿cuántas veces te hemos dicho que la magia no se usa en cosas tan triviales?
– No te enojes … tú tienes los ojos color violeta, nadie más tiene los ojos de ese color … tú eres especial …
– Tú también lo eres …
– ¡No entiendes nada!-decía llorosa nuestra elfo mientras corría a su habitación, y al verse al espejo notó que su hechizo no estaba bien hecho porque sus ojitos cambiaban de color, iban del amarillo al rosa y al azul en un instante, así que deshizo el encantamiento y se fue a dormir soñando que era tan guapa como su hermana Grosella-.
Aquella mañana Zarzamora se despertó viendo a través de la ventana a sus hermanas haciendo crecer árboles y haciendo florecer cada rincón, las vió hablando con los animales y las escuchó cantar melodiosamente, como si fueran aves trinando en primavera. La elfo no cantaba y tampoco podía hacer florecer de la nada los bosques y sentía como si no perteneciera a su familia, ella era diferente … demasiado, y éso la entristecía profundamente.
Día con día su mirada se fue apagando, y dejó de ser hablantina, su enorme sonrisa simplemente desapareció de su rostro, dejó de comer e incluso sus abultados y rebeldes rizos se alisaron.
Todo éso tenía sumamente preocupadas a sus hermanas que intentaban animarla y le cocinaban sus platillos favoritos, le llevaban regalos y le hacían mimos, le decían cuánto la amaban y le hacían cosquillas … pero aún así Zarzamora no sonreía; la casa de las hermanas, y el bosque entero parecía demasiado silencioso desde que la pequeña ya no hablaba, e incluso las noches se habían tornado frías y oscuras porque la luna, extrañamente, tampoco aparecía.
Fue en una de ésas tardes heladas en las que el viento soplaba fuertemente que Zarzamora decidió salir a caminar; pero el viento que todo lo había visto estaba esperándola para jugarle una broma, de a poquito fue soplando cada vez más fuerte hasta que hizo que la elfo que ahora estaba súper flaquita, tan flaquita que si se paraba de perfil sólo se le veía la nariz, comenzara a elevarse del piso, primero sólo unos pocos centímetros, pero después salió volando como una hoja.
La pequeña quiso asirse de alguna rama, pero estaba tan débil que no pudo, también quiso pedir ayuda a sus hermanas, pero su voz había perdido potencia y apenas era un susurro. El viento la elevó más y más por entre las nubes, casi rozando las estrellas, le diO vueltas y más vueltas hasta que Zarzamora comenzó a reír; fue entonces que el viento la depositó suavemente en un frondoso árbol de peras y le dijo: mi querida niña, no quiero que vuelvas a ponerte triste, ni que vuelvas a pensar que no eres hermosa ¡porque realmente lo eres! Tu rizada cabellera siempre me hace cosquillas cuando sales corriendo a seguir mariposas, y en tus ojos tan oscuros, profundos y brillantes se reflejan todas las estrellas, y, por si no lo has notado, es tu sonrisa la que atrae a la luna llena, es tu risa y son tus charlas las que hacen que los ríos corran felices … y eres tú, toda tú, así como eres, la que hace que yo sea fresco y suave y no gélido y tosco.
Un par de lagrimitas llenas de ternura salieron de los ojos de nuestra elfo que ya no se sentía menos bonita ni menos poderosa que todas sus hermanas, pues ella controlaba la luna, los ríos y el viento. Y comenzó a comer una jugosa y dulce pera para que el viento ya no se la llevara de un soplido, y de regreso a casa Zarzamora se miró en la cristalina agua y ya no deseó ser como sus hermanas, ellas eran lindas, pero también Zarzamora, y era diferente, como lo somos todos, y era especial, igual que tú y yo.

Y con el viento tomando sus manos Zarzamora regresó a casa tan hablantina y sonriente que la luna regresó y todas las hermanas se reunieron alrededor de una fogata para asar malvaviscos y cantar, contar historias, reír y ser ellas mismas y felices por ser así, todas diferentes, todas hermosas, todas tal y como son.

este video me gustó para esta historia porque a veces nosotros mismos nos echamos para abajo! y nosotros mismos debemos decir NO, como en la canción no mates mi vibra! :P

martes, 11 de septiembre de 2012

LA NOCHE DE LAS HADAS


LA NOCHE DE LAS HADAS


Autor: Elizabeth Segoviano COPYRIGHT ©2012

Hay una noche cada año en la que se reúnen todas las hadas para cumplir los

deseos de aquellos que son valientes soñadores de buenos sentimientos.

Una sóla noche y una nada más, para viajar desde otros mundos y toda la

magia pura regalar.

Pero debes estar atento a las señales ... son muy sutiles, sólo visibles para

quienes no han olvidado como imaginar.

Todo empieza por una brisa fresca, que pronto se vuelve un ventarrón,

ahí comienzan a llegar algunas hadas, lo sabrás porque a su paso pintan de

colores el verde follaje de los árboles, lo vuelven amarillo, naranja, rojizo y

marrón.

Pero en el cielo también hay señales de que todas las hadas se aproximan

ya, podrás ver docenas, cientos, quizá miles de estrellas fugaces, cruzando

el cielo en plena oscuridad ¡SON ELLAS! ¡SON LAS HADAS MÁS

PODEROSAS QUE VIENEN LLEGANDO YA!

Y la luna ... ¡ah! la luna lo sabrá y con su sonrisa menguante las recibirá.

Pero también te lo hará saber la lluvia, que con su lenguaje en código

secreto golpeará suavente tu ventana y te contará que ha visto al hada del

viento poderosa guerrera que nunca tiene miedo, y al hada de las flores

guardiana de todos los árboles, semillas y brotes.

También te hablará del hada de las aves quien ha imaginado y creado a todos

los seres alados y también sus trinos encantados, pero no te olvides del

hada del mar, que siempre levanta las olas para que la luna las pueda besar y

le cuenta cuentos a las dulces sirenas y guía a casa a los piratas buenos.

Pero si de verdad quieres saber cuando es la noche en que todas las

hadas se reúnen ... cual es la noche en la que las podrás ver ... entonces

cierra los ojos y sueña, sueña como nunca has soñado, viaja tú a traves

de otros mundos y llega al lugar donde nacen todos los sueños y ahí, ahí

las encontrarás, dispuestas a escucharte y regalarte sus dones, para que

seas valiente,creativo, compasivo, tierno, aventurero y ... si, ¡hasta un poco

travieso!

Haz de cada noche tu noche de las hadas y entonces no habrá algo que no

puedas lograr.

martes, 13 de abril de 2010

EL HADA DE LAS AVES





Autor: Elizabeth Segoviano
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR registro público 03-2011-101711562800-14

- ¿De dónde venimos las aves? –le preguntó un gorrioncillo a un abeto–.
- ¿Acaso no lo sabes tú que eres un ave?
- No, no lo recuerdo ... sólo sé que tenía muchas ganas de volar ... volar sin detenerme.

- ¿De dónde vienen las aves? –le preguntó un abeto al viento–.
- De entre las nubes ... eso creo.

- ¿De dónde vienen las aves? –le preguntó el viento a las nubes–.
- De las montañas ... eso creemos.

Y el viento emprendió un largo viaje hacia las más altas montañas, y preguntó : ¿de dónde vienen las aves? Pues sé que las aves mismas no lo recuerdan, y no vienen de los árboles, ni de las nubes, ni de mí.
- ¡Ah! –suspiraron las montañas– las aves vienen de muy lejos, de otro mundo, uno que sólo existe en la mente de una hermosa hada llamada Liana.
- ¡ Cuéntenme montañas la leyenda de esta hada!

Y así las montañas comenzaron la historia: ocurrió hace muchas eras, cuando aún no existía el tiempo, allá lejos en un secreto templo de antiguos dioses ahora olvidados, que un rey de nombre Onir se sentía muy solo, anhelaba una hija, una princesa que lo heredaría todo, y una noche el rey no pudo más y se fué al templo a pedir un milagro, a cambio daría lo que fuera si tan sólo le concedieran a su pequeña.
Aquella noche los antiguos dioses se reunieron, sabían que el rey era un hombre bueno y decidieron conceder su deseo, por entre las estrellas y detrás de la luna viajaron los dioses y regresaron con una niña de sonrisa de cristal y mirada azur que el rey nombró Liana, la niña era el sol del palacio, protegida por los dioses y bendecida por todas las constelaciones, largos años hizo feliz a su padre, pero sucedió que un día el rey Onir paseaba por los confines de su reino, distraído sin cuidar a donde lo llevaban sus pies y por accidente cayó, y cayó con rumbo hacia la nada, y cuando los dioses se percataron no permitieron que muriera, lo conviertieron en basto océano,verdes prados, poblados bosques de frondosos árboles, ardientes desiertos, solitarias islas, inmensas masas de hielo, exhuberantes junglas, altísimas montañas y el más azul de los cielos.

Al escuchar lo acontecido la princesa Liana rogó que regresaran a su padre al palacio, pero los dioses no podían hacer tal cosa, pues al caer a la nada no podrían regresarlo a salvo; entonces la princesa volvió al palacio pensando que estába llena de dones, no en valde era un hada y algo debía hacer para contactar a su padre.
Fué así que el hada Liana comenzó a imaginar bellas y delicadas criaturas que pudieran viajar y cantarle a su padre como sólo ella sabía hacerlo, el hada princesa no tenía más que imaginar en su mente los bellos colores y elegantes formas para que de su mente y sus ojos brotaran estas criaturas y las nombró a todas, había gorriones, calandrias, pinzones, palomas, gaviotas, cisnes, grullas, canarios, jilgueros, pelícanos, quetzales, tucanes, faisanes, águilas, un fénix y cientos ... quizá miles más; y cuando salían de la mente del hada Liana hacia el mundo real, ella les enseñaba canciones para deleitar a su padre, ¡vuelen! –decía la princesa- a la tierra, por doquier, no dejen un espacio sin surcar, acaricien el aire, los cielos, el agua y la tierra por igual, decidle al rey Onir, mi padre, que su hija siempre piensa en el, que el aleteo de sus alas son mis caricias en su rostro, vuelen, vuelen lejos de mi, cerca de él, él será su hogar y así una parte de mí permanecerá siempre a su lado.

Así han nacido las aves querido viento –decían las montañas– yo soy la tierra, fuí alguna vez el rey Onir y doy hogar a los dulces pensamientos de mi niña, el hada Liana, el hada de todas las aves, el hada que no me olvida ... ahora que ya lo sabes, viento ... quisera pedirte un favor.
- Lo que tu ordenes mi señor.
- Vuela alto muy alto allá donde sólo tú podrás llegar, conviertete en un ave fugaz, un ave de ráfagas intrépidas y ve al palacio, cruzando el olvidado templo y dale a mi niña un beso en la mejilla y dile que su padre ... la tierra, siempre la recuerda entre las estrellas; y cuando regreses, si encuentras en tu camino un ave cuéntale como es que ha sido creada.
Desde aquel día el viento acompaña a las aves en su larga travesía contándoles la leyenda de su ama, el hada Liana, y cómo son mensajeros alados de un amor tan puro y real que ni todas las arenas del tiempo pueden enterrar.