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martes, 8 de abril de 2014

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS : CAPÍTULO III


EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS
CAPÍTULO III
LA AYUDA VA EN CAMINO
Autora: Elizabeth Segoviano ©Copy Right 2014 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Algo muy extraño comenzó a suceder desde que Nani había partido de la ciudad, si bien las pesadillas de Soleil se habían detenido tan abruptamente como iniciaron, la niña notaba que sus amigos estaban cambiando, siempre estaban nerviosos, agotados y se enojaban a la menor provocación, era como si estuvieran convirtiéndose en sombras ...
Justo como le había sucedido a ella antes de que su abuela llegara ... pero los pensamientos de Soleil se vieron interrumpidos al ver que sus compañeros comenzaban a rodearla.
A simple vista parecían los niños de siempre, pero al mirar al piso, Soleil notó que sus sombras no eran normales, sus sombras tenían el aspecto de aquellos monstruos que había dibujado y quemado, la niña no podía creer lo que veía ¿cómo era posible? ... de repente Soleil lo comprendió ¡las pesadillas habían cobrado vida!  ¡y se estaban apoderando de sus amigos!
La niña, comenzó a alejarse lentamente tratando de no lucir asustada mientras cerraba con fuerza la mano donde tenía puesto el anillo de Nani.
Pero al igual que pasaba en las pesadillas, Soleil no tenía a donde escapar, así que quiso correr a buscar a alguno de sus maestros, mas al hacerlo tropezó y al caer, el anillo de su abuela se le zafó y fue a parar en una alcantarilla.

                                                            ***

En un recóndito bosque a las afueras de la ciudad, Nani por fin llegaba a su destino, una antigua y hermosa cabaña de madera que se camuflaba perfectamente con los árboles, apenas se podía distinguir por el aromático humo que despedía la chimenea. Aquel era el hogar de Zumeriel, una verdadera y auténtica bruja blanca que salvaguardaba el bosque y todo lo que en él habitaba.
La abuela Nani sabía muy bien que si alguien podía ayudar a su nieta, era ella.
Justo antes de que tocara la puerta, ésta se abrió y se escuchó la voz dulce y clara de Zumeriel, quien ya había puesto la tetera al fuego.
-         Por favor –decía la bruja blanca– toma asiento, has hecho un viaje muy largo ... tienes una gran preocupación ... cuéntame
Al calor de la chimenea y el tenue perfume del té de jazmín, la abuela le contó detalladamente la extraña situación de su nieta, Acto seguido, Zumeriel se acercó a un caldero que burbujeaba alegremente, en él arrojó unas cuantas hojas y algunos polvos, se acercó al vapor, en él se rebelaron rápidamente las imágenes, pudo ver a Soleil y las pesadillas que amenazaban a sus amigos, también observó que la niña había perdido el anillo de protección, el peligro era inminente ... la pequeña necesitaba ayuda cuanto antes ...  una ayuda especial, muy poderosa y mágica que pudiera proteger sus preciados sueños, una ayuda que la defendiera contra toda oscuridad.
Sólo había una posible solución, Zumeriel se dirigió al ático, lugar donde guardaba todos sus pergaminos y libros mágicos, y luego de una intensa búsqueda por fin lo encontró “el hechizo del guardián”.
La bruja blanca comenzó a reunir algunos exóticos ingredientes, un frasco de agua de lluvia primaveral, un cofre de plata donde guardaba la luz de una luna llena y la de una estrella fugaz, polvo de rosas azules y aceite de vainas de vainilla que le había regalado un pajarito llamado papán, gotas de néctar traídas por un colibrí, la escama de un dragón, viejo amigo suyo, aliento de luciérnagas, una ráfaga otoñal, la pluma de un ave fénix, también la de un pavo real y por último un rizo de un arcángel llamado Galadriel, uno de los arcángeles que vela por los niños. Acto seguido la bruja sacó unos metros de suave felpa y se puso a confeccionar una hermosa y tierna criatura con una linda barriguita peluda y orejas redonditas, piernas y brazos rechonchos y bellos ojos de cristal ... ¡un osito! Pero no un osito cualquiera, sobre él Zumeriel vertió su pócima de exóticos ingredientes mientras susurraba en las orejas del osito las siguientes palabras :
“Luna, cielo, sol y mar,
Arcángel querido ven a tocar tu arpa y trompeta para despertar a este guardián.
Dale fuerza para abatir toda oscuridad, dale valentía para nunca fallar. Estrellas todas, vengan a mi, Vega, Aries, Mizar y Orión regalen su estela de luz a este guardián, que proteja a Soleil y sus sueños también.
De día y de noche estará atento el guardián, pues nada más poderoso que él habrá”.
Cuando la bruja blanca terminó de hablar un deslumbrante resplandor dorado envolvió al osito y Zumeriel supo que había despertado al gran y único guardián que podría proteger a la niña. Lo puso cuidadosamente en una cajita de madera tallada a mano y se la dio a Nani, quien, agradecida emprendió el camino de regreso a la ciudad, resiste Soleil, pensaba la abuelita, la ayuda va en camino.

                                                              ***

El destino es un montón de finos hilos entretejidos de forma misteriosa ... pero al final todos esos hilos llevan al mismo sitio ... quizá por ello Darkleryth no había podido llegar muy lejos en su ansiado viaje de aventuras; aunque siendo un hada tan despistada no era de sorprenderse que se hubiera perdido en lo profundo del bosque solo para toparse con una bandada de furiosos murciélagos a quienes había despertado de su largo sueño invernal, la persecución ya llevaba más de una hora, los empujones, aletazos, dentellones y zarpazos que Darkleryth recibía de los murciélagos eran despiadados, y con el pasar de los minutos las frágiles alas de el hada se debilitaban más y más, ella trataba de esquivar a los furiosos animales mientras pronunciaba un hechizo fallido tras otro, pero nada de lo que salía de su boca podía protegerla ... un intento más –se dijo el hada casi desfallecida- “¡omnious, magnus, alleryth!

Las desbocadas palabras de Darkleryth resonaron en el bosque y regresaron a ella con un eco fuerte y claro, lo que ella pretendía era agrandar sus alas, pero lo que pasó fue que los murciélagos comenzaron a crecer, cuadriplicando su tamaño y su furia, un solo altazo bastó para mandar a la pobre hada al otro lado del bosque, justo donde empezaba la carretera, y fue a chocar intempestivamente en el parabrisas del coche de Nani, ella se asustó, perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol, todas las ventanillas estallaron en pedazos y con el impacto salió volando la caja de madera que contenía al guardián de Soleil.

                                                       ***

En una habitación de hospital dormía Nani, tenía  algunos golpes y rasguños pero regresaría a casa pronto ... los monstruos que acechaban a Soleil lo sabían, y  debían impedir que ella protegiera a la niña, así que esta vez ellos se infiltraron en los sueños de Nani, convirtiédolos en una pesadilla interminable en donde ella veía como su nietecita era tragada por las oscuras garras de aquellos seres maléficos sin que ella pudiera hacer nada.
Nani había caído en un sueño tan profundo que nadie podía despertarla …

En la cabaña del bosque la gran Zumeriel sintió que algo no estaba bien, el escalofrío que recorría su espalda le indicaba que su guardián no había llegado a su destino, entonces se quitó el cristal de cuarzo blanco que llevaba al cuello salió, se arrodilló bajo la luna llena, sostuvo el cristal en sus manos y dijo “Luna guardiana, Luna pura que todo lo bañas, hilos de plata, aliento estelar, despierta al guardián, guía su camino, haz que llegue a salvo a su destino” en ese instante un precioso rayo plateado salió del cristal y recorrió como saeta el bosque entero, sorteando toda clase de obstáculos hasta llegar a la zanja donde estaba la caja de madera, y entonces el rayo la cubrió, esta quedó abierta y el rayo se metió en el pecho del osito, al hacerlo, éste abrió los ojos, se incorporó y con una voz dulce y firme dijo ¡Soleil la ayuda va en camino! ...

CONTINUARÁ ... ;)

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS CAPÍTULO 1 - ROSTRO DE HADA, BOCA DE BRUJA lo encuentran acá 
EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS CAPÍTULO 2- CONSERVA TUS SUEÑOS, DAME TUS PESADILLAS lo encuentran acá

miércoles, 30 de octubre de 2013

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS

Para E y J que siempre han salvaguardado mis sueños, también para Pk

CAPÍTULO I
ROSTRO DE HADA ... BOCA DE BRUJA


Autora: Elizabeth Segoviano coopyright 2013 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
El viento no tiene dueño, ni domador, el viento va, viene, hace y deshace a voluntad. Y no le gusta que nadie intente ser su amo y señor ... esto lo saben todos los seres mágicos, y también lo sabía Darkleryth, una joven hada que aún estaba aprendiendo a ser un hada; aún así , ella se internó en las nubes y batiendo sus alas con movimientos mágicos que las hacían cambiar de color, intentó hipnotizar al viento para domarlo y así cabalgar por el mundo entero ... por algunos segundos las ráfagas de viento rodearon a Darkleryth atraídas por su bello resplandor, pero al acercarse al hada se escucharon con claridad sus encantados susurros “¡ventus, ventus, animae ventus, accedere, adducere adequitare!” aquellas órdenes de pertenecer al hada enfurecieron al viento, en cuestión de segundos el cielo entero se pobló de negras nubes cargadas de lluvia que rugían, y centelleaban haciendo temblar el suelo,  la brisa antes suave y juguetona se tornó en un vendaval que arrebataba todo lo que encontraba a su paso ... incluyendo a Darkleryth, quien intentaba en vano pronunciar alguna palabra mágica que calmara al viento, pues cuando intentaba hablar, un montón de hojas y ramas entraban en su boca, y al cabo de varios minutos de intentar escapar de aquella tormenta sus alas empapadas ya no pudieron volar y quedó a merced del viento, Darkleryth no era más que un guiñapo en las garras del ventarrón y fue revolcada y azotada entre el lodo y la hojarasca hasta que el viento se aburrió y la dejó embadurnada en una ventana, justo como si fuera un molesto mosquito.
Darkleryth estaba exhausta, la llovizna remanente de la tormenta la cubría por completo y solo pudo cerrar los ojos y soñar que estaba volando en algún otro lugar.

                                                              ***
Un suave golpeteo en el cristal comenzaba a despertar a Darkleryth, así como entre sueños el hada sintió el cálido toque de unas manos y el tenue brillo de la luz hizo que abriera los ojos, al hacerlo el hada notó que no soñaba, porque de hacerlo entonces estaba en una pesadilla, pues una pequeña humana la tenía entre sus manos. El corazón de Darkleryth latía tan fuerte que no podía escuchar nada más, en un segundo se le vinieron a la mente todas las historias que había escuchado de los trolls en las que hablaban de lo malévolos y perversos que podían ser los humanos. El hada pensó que la pequeña humana la encerraría en una jaula y le cortaría las alas para hacerla cantar día y noche, o que la haría pedacitos para verla por un microscopio, o quizá la disecaría y la sujetaría con alfileres colgándola en un cuadro ... o tal vez la echaría a una cacerola con agua hirviendo y haría una sopa. El miedo se apoderó de Darkleryth ¡quería desaparecer! Pero sus alas seguían empapadas y pensó que podía hacerle creer a la humana que todo era un sueño, el hada se paró muy derechita, sonrió, dejó que la pequeña se acercara y entonces dijo : “¡Advere somnious, effugiare somnious ... advere obscuritate!” Luego Darkleryth sacudió los dedos y salió una chispa que se posó sobre los ojos de la niña, y después ... no pasó absolutamente nada, así que la terca hada repitió “Advere somnius, effugiare somnius, advere obscuritate! ¡Advere somnius, effugiare somnius, advere obscuritate! De nueva cuenta no pasó nada, la niña tan solo sonrió y sacó un suave pañuelo de algodón, con él secó gentilmente al hada, luego cepilló su cabello, lo trenzó y sacando un cofre de madera le entregó a Darkleryth una linda capa tejida que pertenecía a una de sus muñecas, y todo lo hizo en completo y absoluto silencio, pero sin dejar de sonreír.

Darkleryth estaba sorprendida, quizá no todos los humanos eran tan crueles y perversos como decían los trolls ... tal vez los humanos pequeños aún poseían alguna bondad en sus corazones, pero los pensamientos de Darkleryth se vieron interrumpidos por el rechinar de la puerta en la habitación, de inmediato la niña ocultó al hada detrás de una pila de libros y  Darkleryth escuchó entonces una voz clara y tierna que le pedía a la niña que se pusiera su pijama y se alistara para dormir, luego ... silencio y el sonido inconfundible de un beso en la frente o quizá en la mejilla, y otra vez el rechinar de la puerta.
La niña movió los libros y el hada vió que tenía en las manos una enorme taza de chocolate caliente y espumoso rociado con un poco de fragante canela en polvo, la boca se hizo agua y la niña llenó la cucharilla con chocolate, lo enfrió un poco y le ofreció al hada, quien de inmediato comenzó a beber gustosamente.
Mientras Darkleryth daba grandes y sonoros sorbos al chocolate, la niña tomó un libro de la repisa, lo abrió y se lo mostró, en las páginas había un hermoso dibujo de un bosque lleno de hadas, lo señalaba y luego a Darkleryth.
En ese momento el hada se percató de que la niña no podía hablar, pero su mirada y su rostro eran tan expresivos que realmente no necesitaba hacerlo, así que le confesó a la niña que en efecto, ella era un hada igual a las de su libro. La pequeña sonrió sacando una hoja de papel y lapiz, Darkleryth se acercó y leyó “vuelve cuando quieras, siempre tenemos chocolate”
Luego la pequeña apagó la luz y se recostó sonriéndole al hada mientras el sueño comenzaba a vencerla , Darkleryth también sonrió y notó que sobre la puerta de la habitación estaba un bello cartel con flores que decía SOLEIL.
Gracias Soleil, susurró el hada mientras sobrevolaba su almohada y repetía el hechizo que ella estaba segura le daría sueños placenteros y llenos de fantasías a la niña hasta que se hiciera mayor : ¡Advere somnius, effugiare somnius, advere obscuritate Soleil! Y salió volando por la ventana lista para seguir su viaje y sus aventuras.


Sin embargo tan pronto como Darkleryth dejó a la niña, unas extrañas sombras que parecían provenir de las nubes comenzaron a meterse en la habitación de Soleil, algunas eran más oscuras y más grandes que otras, pero todas parecían buscar ávidamente a la niña. Esas sombras poblaron sus sueños convirtiéndolos en pesadillas, los más profundos miedos de Soleil la acecharon en un profundo sueño que parecía interminable ... dicen que para despertar uno debe gritar, pero Soleil no podía gritar.
Afuera el viento observaba intranquilo, sabía que esa hada no actuaba como tal, esa criatura tenía el rostro de un hada, pero la boca de una bruja, y había puesto un maleficio sobre la pequeña  Soleil.

CONTINUARÁ ... ;)

martes, 14 de agosto de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULOS XII Y XIII

Queridos soñadores, en agradecimiento a su atención, sus hermosos comentarios y mensajes acerca de esta historia, esta vez les entrego los últimos dos capítulos :D espero que los disfruten :) xoxo, Eliz


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO XII
UN ESPEJO ROTO PARA LA BUENA SUERTE
 Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14 













Viene del capítulo 11 No le temas a la oscuridad 
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html    


Tandrara había quedado derrotada, los trece dragones estaban despiertos y el pequeño dragón Thorfax ya se había reunido con ellos, Darian e Ivy también estaban juntos y su fuerza era inigualable; porque estaban juntos, la alquimista había fallado, sabía que su nombre pronto quedaría enterrado en las arenas del tiempo, ya no podría cubrir el mundo con su oscuridad ni robarle a nadie los sueños, tampoco podría poblar nuestra imaginación con seres aterradores ... ya no podía hacer daño ni mantener cautivo aquel mundo de papel.
Pero había un problema, Tandrara seguía siendo un ser encerrado en su propia oscuridad, por ello uno de los dragones se acercó rodeando a la alquimista con su larga cola de escamas color esmeralda, posó sus garras en sus hombros y lentamente la giró hacia la esquina de una pared; otro dragón comenzó a trazar un gran círculo con sus uñas y éste se hizo tan brillante que se convirtió en un enorme espejo –para que penetre la luz debe haber alguna fisura– dijo uno de los dragones llamado Leo; y entonces Ivy supo perfectamente a que se refería el gran Leo, los demás dragones se acercaron y con sus poderosas colas golpearon el espejo que reflejaba la oscura imagen de Tandrara, el cristal se hizo añicos y la hechicera cayó de rodillas al piso, de repente su semblante cambió, sus ojos volvían a tener alegría, su sonrisa ya no era maligna y por primera vez en muchísimo tiempo pudo respirar profundamente y se sintió liberada, como si un enorme peso hubiera sido retirado de sus hombros; los trozos de espejo ya no reflejaban oscuridad alguna y la alquimista comenzó a llorar, al hacerlo el conjuro que tenía sobre aquel mundo se acabó, en instantes el papel se deshizo y los paisajes desiertos se llenaron de vida, los árboles florecieron, el viento corría suave acariciando la hierba, el sol bañaba cada rincón y el más azul de los cielos que puedas imaginar se reflejaba en los ríos que paseaban peces multicolores; el espejo roto les había traído la suerte de regresar a la normalidad.
Tandrara –decían al mismo tiempo los dragones– nunca fue nuestra intención ignorar tu poder, nunca quisimos hacerte a un lado, no comprendias que tu eres parte de nosotros, así como lo son Los Lyrax, porque todos en este mundo y en cualquier otro estamos conectados de la misma forma, lo que haces nos afecta a todos, lo bueno nos ayuda, lo malo nos hiere ... a todos, tú te encerraste en la oscuridad, y con ello nos negaste a todos tu luz, y entonces nuestro mundo se opacó, se marchitó, eres como una estrella en una constelación, si una estrella se apaga, entonces todo cambia ... y tú eras nuestra estrella más querida; la alquimista corrió hacia los brazos de los dragones y besándolos lentamente se fue convirtiendo en un hermoso rayo de luz que se transformó en una estrella fugaz que hasta nuestros días sigue recorriendo el infinito firmamento haciendo sueños realidad, y si escuchas atento podrás escuchar su dulce voz decir que un espejo roto es un amuleto excelente para la buena suerte.
Y con la estrella también viajan los dragones, viajan entre los mundos para asegurarse de que el portal entre nuestros sueños y la realidad siga abierto todos los días de la eternidad.
¿puedes adivinar cual sueño fue el primero que la hechicera buena hizo realidad? ... 



EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO XIII
HACIA EL HORIZONTE
 Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14
    La intensa luz comenzó a suavizarse y entonces Ivy notó que se encontraba de regreso en la mansión Thorfax, en el vejo ático en donde había comenzado todo, y de inmediato sintió los brazos de su hermano rodearla y cargarla sonriendo.
-                    ¡Darian! ¡nunca me dejaste sola!
-                    ¡claro que no! ¡jamás! Porque somos hermanos, pero también somos amigos Ivy.
-                    ¡SEMPER FI DARIAN!
-                    ¡SEMPER FI IVY!
-                    ¡SIEMPRE FIELES!-interrumpió una voz que los chicos conocían perfectamente–
-                    ¡Abuelito! –gritaron felices los niños–
-                    ¿Cómo nos encontraste? –decía Darian– todo me lo dijo mi buen amigo el gran Leo, Leo Blicke.
-                    ¿el abogado? –preguntaba el chico–
-                    No ... –interrumpió Ivy– el gran Leo ... ¡¡¡¿el dragón?!!! –el abuelo simplemente sonrió–
-                    Es hora de irnos niños, se hace tarde y creo que sus padres estarán preocupados.
-                    Por Ivy no- hay otra Ivy en casa abuelo
-                    ¿te refieres a la niña pálida y callada?
-                    ¡Si!
-                    A estas horas ya debe haber desaparecido, porque era sólo un reflejo mi niño.
-                    ¡Lo sabía!
-                    ¡Claro que lo sabías tú eres listo como tu abuelo! –Darian sonreía de oreja a oreja mientras recogía los zapatos deIvy de la esquina del ático y se los ponía a su hermanita como siempre acostumbraba–
-                    ¡Es hora de irnos chicos! ¡hacia el horizonte! Porque saben algo, cuando uno llega al horizonte, siempre se encuentra un nuevo horizonte al cual llegar, por ello uno debe ir siempre hacia adelante mis niños, nunca miren hacia atrás ...
-                    ¡ABUELITO! –gritó Ivy–
El abuelo sonrió y con un guiño dijo: tú mi niña puedes decirme como me dicen mis más viejos amigos ... Haibane ... Haibane Renmei.
FIN :D
capítulo 1 http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/05/cuentos-empolvados-el-sello-se-lyrax.html
capítulo 2http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html
capítulo 3http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_13.html
capítulo 4http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_20.html
capítulo 5http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/06/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_27.html
capítulo 6http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html
capítulo 7http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_11.html
capítulo 8http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_18.html
capítulo 9http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_25.html
capítulo10http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_31.html
capítulo11http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html
capítulo12http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyraz.html

martes, 7 de agosto de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO XI


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO XI

NO LE TEMAS A LA OSCURIDAD

Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14 





Viene del capítulo 10 Los pequeños valientes
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_31.html


Un relámpago diez mil veces más fuerte, estruendoso, brillante y potente que los que había creado Tandrara irrumpió en el firmamento golpeando con fuerza el suelo, cientos de centellas salieron volando por doquier, la luz era tan cegadora que nadie podía distinguir nada, pero Ivy, con los ojos entre cerrados pudo verlo ¡ERA DARIAN! 
-                    ¡No tengas miedo Ivy! – decía el chico–ella no puede hacerte daño, no le temas a la oscuridad.  
-                    ¡Darian!
Tan pronto la pequeña pronunció el nombre de su hermano Tandrara se convirtió en una masa de negrura y cubriendo a Ivy la apartó de Thorfax, Haibane y Darian, pero los trece dragones se lanzaron detrás de ella para ayudarla.
Ivy parecía estar en la nada, pues nada podía ver, no sentía el suelo bajo sus pies, ni podía tocar muro alguno, tampoco soplaba el viento y estaba tan oscuro que no podía ver sus propias manos; su respiración se aceleró, todos sus sentidos se afinaron y comenzó a escuchar ruidos escalofriantes, a sentir que alguien estaba muy cerca de ella, y el miedo empezó a dominarla, cuando Tandrara al fin sintió ese miedo se alegró, se fortaleció y pudo llenar la mente de Ivy con todo tipo de visiones aterradoras; por un momento la niña quedó atrapada en la nada rodeada de sus miedos ... fue entonces cuando las palabras de su hermano resonaron en su cabeza “no le temas a su oscuridad” también recordó a Haibane diciéndole que nunca mirara hacia atrás, y además tenía las palabras de sus padres, que le decían que no hay absolutamente nada que temer en la oscuridad, porque realmente no existe tal cosa si uno tiene en la mente un nombre que haga todo brillante, y un recuerdo feliz que nos ilumine el corazón, y resulta que Ivy tenía muchos nombres que podían iluminar cualquier oscuridad, por densa que fuera, tenía en los labios el nombre de Darian, y el nombre de su papá y mamá, el de su abuelo, los de sus amigos, tenía el nombre de su pez dorado, también tenía a Haibane y Thorfax, Ivy se dio cuenta de que podía llenar la oscuridad con miedo o con cosas hermosas, ésa era su decisión, no la de la hechicera; así que en un santiamén la horrible oscuridad se fue desvaneciendo igual que un pesado telón que se cae, y detrás de aquel velo de oscuridad había deslumbrante luz, y entre la luz estaban los trece dragones, a la espalda de Ivy, resguardándola, aunque realmente no los necesitaba porque Ivy ya no le temía a la oscuridad ...

martes, 31 de julio de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO X


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO X

LOS PEQUEÑOS VALIENTES

Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14








Viene del capítulo 9 ¡No pasarás!
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_25.html    


En el mundo de papel Ivy y Haibane notaron que algo importante estaba ocurriendo porque ya nada era tan sombrío ni color sepia, algunas cosas empezaban a tener color, como la hierba y el cielo, y el huevo en el que se había convertido el castillo oxidado brillaba aún más que el oro. Ivy lo tocó, estaba tibio, era muy liviano pero increíblemente duro y resistente.
-                    ¿Ahora qué hacemos? –preguntó Ivy–
-                    Hay que llevarlo a donde habitan los demás dragones ...
-                    ¿Y dónde es eso?
-                    No estoy seguro Ivy, las cosas en este mundo han cambiado mucho, yo permanecí dormido hasta que fuiste llamada, los dragones deberían estar aquí, pero no hay uno sólo.
Las palabras del cuervo fueron interrumpidas por un sonido muy peculiar, era como un débil tintineo seguido de un crujir y un rechinido; el sonido parecía venir de todas partes, se le escuchaba en el cielo, en las paredes de rocas que rodeaban el terreno, parecía salir de los guijarros y del suelo, provenía del follaje seco, lo llevaba el viento, se podía sentir en la piel; entonces Ivy lo supo, aquellos sonidos provenían del huevo dorado, éste de repente comenzó a estremecerse, un poco más fuerte cada vez, hasta que por fin pudo apreciarse sobre la superficie del cascarón una pequeña grieta, que lentamente se hacía más larga y ancha, hasta que se esta se abrió por completo y del huevo emergió una pequeña criatura increíblemente hermosa, tenía unas alas grandes, flexibles y cubiertas de hermosas plumas tornasoladas que cambiaban según les diera la luz, tenía unas garras fuertes color de la noche, que brillaban como diamantes, su cuerpo era largo y fuerte, asemejaba un poco a una iguana, pero las escamas que lo cubrían de pies a cabeza eran de un color dorado tan puro como el del sol, sus ojos eran color turquesa, recordaban el alto oleaje de los siete mares, tenían el resplandor de la luna y sus dientes, eran tan blancos como la nieve ¡ERA UN DRAGÓN HERMOSO! ... pequeño, pero hermoso, de inmediato la criatura posó sus ojos en Ivy, y la niña pudo sentir una conexión muy fuerte con él, era como si lo conociera de toda la vida, ni siquiera necesitaba hablarle, porque estaban hechos para ser amigos, era su destino, estaba escrito, así que Ivy abrazó al dragón; y en cuanto lo hizo tuvo una visión, le quedó perfectamente claro en dónde se encontraban los demás dragones ... ¡estaban ahí! Alrededor de ellos todo el tiempo, ocultos entre los retorcidos troncos de los árboles, ocultos detrás de la luna, por entre las nubes y estrellas, durmiendo bajo la interminable cantidad de hojas, siempre estuvieron ahí los guardianes, ocultos por un hechizo de Tandrara, pero ahora que tenían al nuevo dragón todos despertarían par estar juntos como desde hacía siglos lo habían hecho.
El corazón de Ivy latía lleno de emoción, sin embargo aquel momento de alegría se ensombreció rápidamente al ver que el túnel sellado estaba abriéndose, en un instante el color y la luz que estaba emergiendo volvió a oscurecerse, todo tomó un tono café, casi negro, comenzó a hacer mucho frío y los paisajes que antes lucían marchitos se convirtieron en un verdadero desierto; Ivy abrazó aún más fuerte al bebé dragón, y Haibane se convirtió nuevamente en una parvada, que se formó delante de Ivy como si fuera una muralla bien alta y sólida, y entonces la vieron, la gran alquimista que antes fuera el alma de los bosques en aquel mundo había regresado, y estaba furiosa, ésa furia alimentaba su poder y formando un torbellino con el movimiento de sus manos hizo que los cuervos salieran disparados en diferentes direcciones y finalmente tuvo a Ivy y al pequeño dragón Thorfax frente a ella, indefensos ... o al menos eso pensaba Tandrara ...

Ivy tenía miedo, pero no por ella, tenía miedo por Thorfax, él era aún más pequeño que ella, y la niña sabía que todas las criaturas pequeñas necesitan ser protegidas, ella no podía permitir que algo malo le sucediera al dragoncito; era cierto, ella sólo era una niñita, pero pelearía con uñas y dientes si era preciso para salvar a Thorfax; Tandrara se acercó con su mirada llena de ira y su sonrisa perversa y quiso tocar al dragón, pero Ivy tomó de su bolsillo una de las manzanas que había tomado del árbol que había dibujado su hermano en el bosque y se la arrojó con todas sus fuerzas a Tandrara, y le dio justo en el ojo derecho, Ivy tomó otra manzana y se la arrojó al ojo izquierdo, hirió los ojos de la hechicera, todo estaba borroso y no podía enfocar la vista, y el pequeño Thorfax abrió su poderoso hocico y lanzó una bocanada de fuego tal, que mandó a la Tandrara a volar cientos de metros atrás, él tampoco iba a permitir que algo le sucediera a Ivy; entonces Haibane regresó, agrandó su tamaño, le dijo a Ivy que abrazara a Thorfax y se montara en su lomo, de inmediato se remontaron en el cielo cubierto de nubes completamente negras, la furia de la alquimista iba en ascenso, y conjurando uno de sus encantamientos hizo que su rostro apareciera en cada nube, luciendo cada vez más amenazador, su risa malvada era tan poderosa como los truenos, desde las alturas Thorfax seguía disparando bocanadas de fuego ... era aún más rápido que Tandrara, Ivy ya no sentía tanto miedo, y levantando sus manos al aire gritó ¡DESPIERTEN DE SU SUEÑO, QUE SE CAIGA EL VELO QUE CUBRE SUS OJOS! ¡DESPIERTEN YA DRAGONES TODOPODEROSOS DE LA DINASTÍA THORFAX! ¡DESPIERTEN SE LOS COMANDA SU GUARDIANA, LA PORTADORA DEL SELLO DE LYRAX!
La voz de Ivy había resonado más potente que cualquier tormenta, más avasalladora que el rugir de cualquier león, su canto despertó a los antiguos dragones, guardianes del portal entre los mundos. Trece eran los magnánimos dragones, uno a uno comenzaron a surcar el cielo, dueños del aire, el agua el fuego y la tierra, protectores de las estrellas y portadores de la fuerza del sol, ¡los pequeños valientes Ivy y Thorfax lo habían logrado! Los pequeños que eran tan fuertes como cualquiera se habían defendido y habían despertado a los trece guardianes... CONTINUARÁ ;) ...
CAPÍTULO 11 AQUÍ http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/08/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax.html


miércoles, 25 de julio de 2012

CUENTOS EMPOLVADOS: EL SELLO DE LYRAX CAPÍTULO IX


EL SELLO DE LYRAX
CAPÍTULO IX
¡NO PASARÁS!
Autora: Elizabeth Segoviano TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SEP-INDAUTOR 03-2011-101711562800-14












Viene del capítulo 8 En el castillo oxidado
http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_18.html


En el jardín de la mansión Thorfax había una escena completamente distinta, Darian yacía sobre el césped inconsciente, pues al haber visto a su hermanita casi caer al vacío nuestro amigo usó toda su fuerza para concentrarse en poder tocarla, aquel acto de traspasar los mundos de aquella manera tan poderosa no podía ser llevado a cabo por cualquier persona, en especial una sin entrenamiento en la alta magia. Pero Darian llevaba aquel conocimiento en sus venas, y había sido su preocupación y amor por Ivy el que había hecho crecer su fuerza de aquella forma tan increíble; aquel acto también había llamado la atención de Tandrara quien colérica por verse superada por un par de niños decidió reunir sus fuerzas para detener a Darian ahora que no podía defenderse y la noche comenzaba a caer.
Así, encubierta por una noche sin luna la alquimista cruzó los mundos hacia la mansión Thorfax y escabulléndose entre las sombras llegó al jardín, por un momento se quedó contemplando a Darian, tenía el semblante tranquilo, su mano derecha estaba manchada del grafito de un lápiz muy pequeño, su otra mano estaba cerrada, la tenía muy apretada, seguramente ahí sostenía las monedas del libro del destino, Tandrara por un segundo dudó, por una fracción de tiempo pensó que debía detenerse, miró a su alrededor y sintió el perfume de las florecillas silvestres y de la hierba, sintió la suavidad del viento moviendo sus rizos ... hacía tanto tiempo que no experimentaba algo así, no desde que se encerró en su mundo de oscuridad, entre polvorientos libros de recetas mágicas y frascos llenos de pociones hechas con ingredientes repulsivos ... antes las cosas no eran así, ella era buena, su magia hacía crecer las flores y los árboles, su voz atraía las corrientes de los ríos, sus manos curaban a las criaturas de los bosques, los elfos y las hadas eran sus amigos, Tandrara por un momento quiso llorar, llorar por haberle dado la espalda a la luz, poco a poco bajó la guardia y por entre las nubes que cubrían la noche se asomó una estrella, la alquimista la vio ¡era hermosa! Ya había olvidado lo hermosa que era la luz; pero entonces lo recordó, ¿porqué ella debía conformarse con ser la sirvienta de un dragón? ¿porque si ella era tan poderosa no podía ser la guardiana del portal entre los mundos? ¿porqué no podía ella ser parte de los Lyrax? ¿porqué debía quedar relegada y ser ignorada? ¡no! ¡eso no era justo! ¡todos debían respetarla, todos debían saber quien era, incluso si eso significaba sumergir a todos y todo en las sombras! Tandrara volvió a envolverse en su enojo y tomó el libro del destino que había quedado sobre el pecho de Darian, se inclinó sobre él y tomando su mano izquierda le quitó las monedas, y sosteniendo las cosas en sus manos comenzó a soplar y soplar hasta que el libro y las monedas se desvanecieron con su aliento; una sonrisa malvada se dibujó en su rostro, pero no duró mucho pues en ése momento Darian recobró la consciencia, la sujetó del brazo y la obligó a sentarse en la fuente de mármol del jardín.
-                    ¡No voy a permitir que le hagas daño a nadie! –exclamó el muchacho–
-                    ¡No me hagas reir niño! Tú nada puedes hacer, es mejor que te quites de mi camino.
-                    Es demasiado tarde Tandrara, estás en mi mundo y aquí tu poder no cuenta.
-                    ¿Cómo te atreves? ¡insolente! –de repente la oscuridad de la noche se intensificó, inmensos nubarrones cubrieron el cielo hasta donde la vista alcanzaba a ver, relámpagos y truenos cimbraron la tierra, pero Darian no se asustó y eso desconcertó a la alquimista–
-                    No te tengo miedo, puedes ennegrecer aún más la noche, y poblar el cielo con todas las tormentas que desees, pero no me asustas, y no te voy a dejar regresar al mundo de papel en donde se encuentra Ivy ¡NO VAS A PASAR! –gritó el muchacho, y mientras lo hacía las horribles nubes se dispersaron, y el cielo quedó cubierto de estrellas–
-                    Tandrara no podía creer lo que aquel niño estaba logrando, estaba peleando su magia y ni siquiera necesitaba decir algún encantamiento, ya no podía percibir miedo alguno en su corazón, y eso asustó a la alquimista, que intentaba alejarse de Darian, pero por alguna razón no podía moverse–
-                    No puedes y no podrás moverte Tandrara, estás sentada sobre el sello del los Lyrax, esta rosa de los vientos, y no sólo me indicó hacia qué camino debía guiar a Ivy, también movía las páginas del libro del destino ...
-                    ¡Ese libro ya no existe!
-                    ¿Te refieres a que lo desapareciste?
-                    Si
-                    Detalles –decía el chico con un tomo muy seguro mientras ponía sus palmas sobre la tierra del jardín y decía: “por entre los mundos, por entre la niebla, nada se pierde, todo regresa” –y de la nada regresó el libro del destino completamente intacto junto con las monedas–
-                    ¡Esto no es posible! –gritaba la alquimista– ¡no hay forma de que un simple niño pueda saber tanto!
-                    Ni siquiera yo lo creía –interrumpió Darian– pero el libro dijo: “el destino está escrito, pero la suerte aún o está echada”; mi destino es ser un Lyrax, y eso significa que no puedo permitir que hagas daño –Tandrara no podía moverse, se sentía debilitada, pero su enojo era más grande e intentó una vez más lanzar sus sortilegios, pero antes de que pudiera mover un sólo dedo Darian la interrumpió–
-                    ¡Ya te lo dije! ¡NO PASARÁS! – fue entonces cuando Tandrara cerró los ojos y se convirtió en una sombra, así rápidamente  se escabulló hacia el libro que seguía en el jardín y desapareció entre las hojas, de inmediato Darian se paró sobre el libro y también desapareció– ¡A DONDE QUIERA QUE LLEVES OSCURIDAD YO TRAERÉ LUZ! ¡A DONDE QUIERA QUE ESPARZAS EL MIEDO YO TRAERÉ CALMA! ¡NO PASARÁS! ... CONTINUARÁ ;) ...
capítulo 10 aquí http://sognareprofundere.blogspot.mx/2012/07/cuentos-empolvados-el-sello-de-lyrax_31.html