viernes, 21 de octubre de 2016

LLUEVEN LAS PERSEIDAS



Esta noche llueven las Perseidas.
Algunos sacan cubetas y tinajas llenándolas de estrellas para cuando el otoño empiece a deshojar el universo.
Otros las recogen del suelo y las ponen a secar al Sol sobre grandes pañuelos y molerlas en el metate para salpicar con ellas la comida en los días de fiesta.
Esta noche llueven las Perseidas.
Los más valientes las atrapan con las manos y las ponen en cajitas de cristal para alumbrarse en las noches sin luna, esas noches tan, pero tan oscuras en las que huyen hasta las luciérnagas.
Otros más las dejan en bellas jaulas de hierro forjado, las atesoran como si fueran pájaros venidos del paraíso, pequeñas aves fénix que retozaban en campos de luz.
Esta noche llueven las Perseidas.
Llueven desde un cielo desconocido, y creo que estoy presenciando un milagro.
Me sumerjo en su fugaz destello, y atrapo una al vuelo, sólo una, y le prendo una pluma que me regaló un quetzal y un verso en el que dejé mi corazón.
Y uso mi estrella como brillante anzuelo para atrapar un sueño, uno de ésos enormes, que parecen ballenas de tan grandes que son.
Quiero llegar a otro cielo que no sea éste, ni el tuyo, ni el de otro.
Un cielo que sea mío, sólo mío y que desde él pueda desprender estrellas y hacerlas llover donde dicen que ningún sueño puede crecer.   


Elizabeth Segoviano© copyright 2016

1 comentario:

  1. Y uso mi estrella como brillante anzuelo para atrapar un sueño, un cielo con el corazón y así poder volar en aquellas noches sin luna.
    Como siempre, mi querida amiga me deleito con tan hermosos relatos.
    Besos y fuerte abrazo, desde mi mundo a tu mundo.

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