sábado, 10 de diciembre de 2016

iSE HA ROTO LA ESTRELLA DE NAVIDAD!

En la víspera de Navidad
Un joven duendecillo salió a pasear.
Como era joven y travieso
Se puso a jugar y corretear.


Lanzaba grandes bolas de nieve al aire
Para verlas chocar y hacer “splash”
¡Pero una de las enormes bolas se fue a estrellar en el pino de Navidad!

Hubo un momento de silencio y luego se escuchó : un ¡”pim, pam, pum crash”!
Se había roto la bellísima estrella en la punta del árbol
¡Y justo en la víspera de Navidad!

En aquel momento salieron de sus casitas los demás duendecillos,
Los renos mágicos y el Señor y la Señora Claus que habían estado horneando panecillos.

¿Que ha pasado? –se preguntaban- ¿qué ha sucedido?
La Señora Claus se acercó al pino
y recogió con cuidado los trocitos de cristal fino.

¡Lo siento tanto! –decía el duendecillo– no era mi intención hacer daño
Soy travieso y no puse atención.
Ustedes saben que la estrella de cristal era mi admiración.

Regresa a casa pequeñín –decían los señores Claus– las ventiscas arrecian, parece que no tendrán fin.
Y hay que terminar de cargar el trineo, ve y busca las capas de los renos, no te olvides de la de saltarín.

El duendecillo obedeció, pero sabía que había causado tristeza y gran decepción.
Por ello corrió a su habitación a buscar algo de pintura y también cartón.
En el pesebre junto a los renos puso manos a la obra, y ayudado de un ratón
Dibujó una gran estrella que recortó y coloreó.


Luego él y su amigo ratón la subieron poco a poco al gran pino navideño.
La aseguraron a la punta con mucho esfuerzo y frunciendo el ceño.

Al ver todo su esfuerzo, las estrellas en el firmamento sintieron mucha ternura.
Así que ofrecieron su ayuda.
Dejaron caer sobre la estrella de cartón sus polvos estelares,
y también contribuyó la luna con sus rayitos de luz más tiernos y brillantes.


Cuando Santa Claus ya trepado en su trineo cargado se despedía
Notó que su pino otra estrella tenía.
Aquello le dibujó una enorme sonrisa.
¡Jo, jo, jo! –reía– ¡pequeño duendecito, que inteligente eres! ya lo sabía
que la estrella rota repondrías.
Feliz Navidad a todos! ¡Y feliz Navidad a las estrellas que desde el cielo nos observan y nos guían!
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ELIZABETH SEGOVIANO ©COPYRIGHT 2016



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